lunes, 11 de septiembre de 2017

Libro: INICIACIÓN ROSACRUZ

Les presentamos una nueva obra de Victor Cross. Mucho se ha hablado sobre los Rosacruces, de sus secretos y poderes. Pero lo cierto es que el acceso a esta organización continua siendo un misterio para la mayoría. A través de este libro se expone de forma clara el camino de la Rosacruz. La Iniciación representa cada uno de los pasos por los que el ser humano asciende hasta la autorrealización. Algo que va más allá de lo meramente psicológico.
 
            Podrá además conocer los pormenores para acceder a cada uno de los grados de esta Orden, tanto de los Misterios Menores como de los Mayores. En qué consiste cada uno y cuáles son los requisitos y entrenamiento para lograr llegar a ser un autentico Rosacruz.
            Este es un trabajo único que aglutina por primera vez una información dispersa y sobre todo oculta, que facilita al estudiante espiritual los pormenores para ascender por el difícil sendero de esta arcana organización, que representa la Escuela Esotérica y de Misterios por excelencia de Occidente.

viernes, 11 de agosto de 2017

Libro: Cómo educar a los niños temerosos, tristes o inquietos

Los niños inquietos y los niños temerosos son los que actualmente dan más quebraderos de cabeza a los educadores y a los terapeutas. ¿Cuáles son las ideas directrices que nos pueden orientar en la educación de los niños inquietos o hiperactivos y que deberíamos tener en cuenta ya en la edad preescolar?
¿Cuáles son las palabras clave orientadoras que son aplicables en la educación de los niños temerosos y vacilantes?
Por otra parte, ¿Cuál es el trauma primordial del niño triste-caviloso? ¿Dónde nace realmente en el niño el tan necesario "sentimiento de autoestima"?
En este libro, Henning Köhler nos descubre que todos estos problemas están directamente relacionados con deficiencias en el desarrollo de los sentidos volitivos (tacto, vital, del movimiento y del equilibrio) en la primera infancia y nos da inestimables indicaciones de cómo cultivarlos.

Biografía del Autor:
Henning Köhler, nacido en 1951, casado y con dos hijos, es profesor de pedagogía curativa. Durante los años en los que estudió para maestro, ejerció como terapeuta de niños y jóvenes en el ámbito privado. Además de maestro de infantil y psicopedagogo clínico, colabora como pedagogo en el trabajo de voluntariado para jóvenes.
Como docente, ha impartido conferencias por toda Alemania y en otros países y ha escrito numerosos artículos y antologías para revistas y radios. Participa como docente en la formación de maestros de Educación Especial en el Julius Kühn-Institut y es co-fundador de la Academia de Ciencias Sociales Fulbertus Erftstadt.
En 1986 fundó la Clínica Educativo-Terapéutica (Heilpädagogische-Therapeutische Ambulanz), que desde 1987 forma parte del Instituto Janusz Korczak. Henning Köhler se ha impuesto la tarea de ayudar a los niños y a los jóvenes a expresar sus problemas, llamados trastornos del comportamiento o del desarrollo.


miércoles, 21 de junio de 2017

Los colegios se rebelan

Centros escolares sin asignaturas, sin libros y con libertad para los alumnos. Cada vez más colegios optan por pedagogía alternativa. Los resultados son tan sorprendentes como los métodos

 

El barrio de la Ventilla, en Madrid, está escondido. El Paseo de la Castellana, la avenida de Asturias y el parque de La Ventilla lo encajonan y aíslan del resto de la ciudad. En ambas calles, en los años 60, levantaron grandes edificios de viviendas para que, cuando uno entrase en Madrid por el norte, no viese desde la ventanilla la pobreza de La Ventilla.

Hoy sigue siendo un barrio popular y humilde. Y, desde hace unos años, está custodiado por las cuatro torres; cuatro rascacielos que se yerguen sobre las casitas de ropa tendida en la ventana y teja gastada. En el corazón del barrio, con el recreo a los pies de los rascacielos, existe un colegio llamado Centro de Formación Padre Piquer. Parece un cole de barrio más. No lo es.

De Madrid a Vilanova de Arousa, en Pontevedra, solo hay un salto. El necesario para girar en un cruce improbable desde una carretera comarcal en pleno corazón de las Rías Baixas. Tras dos curvas y un par de baches, se llega al CEIP Viñagrande-Deiro. Otra vez, desde fuera, nada especial.

Ambos, Padre Piquer y Viñagrande, son dos de los -cada vez más numerosos- centros y colegios que imparten una educación alternativa en España. ¿Aulas fijas, asignaturas y libros de textos? Eso es pasado en estos lugares.

“Aquí trabajamos con ámbitos, no con asignaturas”. Lo explica en el laboratorio del colegio Ángel Serrano, director general del Padre Piquer, un centro que es concertado y propiedad de la Fundación Montemadrid. A él acuden alumnos a partir de 12 años, un desafío añadido en lo que a pedagogía alternativa se refiere. “Tenemos el ámbito socio-lingüístico y el matemático-científico. No tenemos asignaturas ni libros de texto, trabajamos con material digital, en grandes grupos de unos 60 alumnos y con tres o cuatro profesores. Llevamos a cabo proyectos y trabajos en los que el alumno tiene la iniciativa y el profesor le va guiando. Tienen un margen de libertad muy amplio, ellos deciden por dónde avanzan. Y encima con adolescentes, cuando lo habitual es que este tipo de metodología se implemente en educación infantil”.

Y así funciona la educación infantil en el Viñagrande, colegio público. Su director es Javier García, un joven que, hace tres años, a punto estuvo de abandonar su carrera docente. “Entré en este colegio y me encontré a profesores desmotivados y alumnos sin energía. Tenía dos opciones: o me iba o cambiábamos esto de arriba a abajo”. Y lo cambiaron.

Javier y su equipo empezaron a tirar muros y tabiques para proporcionar espacios abiertos. “Y más que tiraríamos su pudiésemos”, dice. Abandonaron los libros de texto y las asignaturas. Y mezclaron a los alumnos por edades. Los de primero y segundo trabajan juntos, igual que los de tercero y cuarto y los de quinto y sexto. En su caso, la materia de enseñanza se clasifica por contextos. Tienen cuatro: el humanístico, el literario, el matemático y el científico. “Los niños van participando en proyectos, no seguimos las lecciones de un libro. En el proyecto, además de aprender la materia, la trabajan en distintos ámbitos, hacen reportajes, la tuitean, intercambian ideas… La diferencia con lo que hacíamos hace años es abismal”.

En ambos centros la atmósfera está lejos de la que un niño de los años 80 (ni hablar si nos retrotraemos más) sentía al entrar en su colegio. Mientras cruzamos el patio del colegio Padre Piquer, podemos ver a dos niñas pintando sobre sendos caballetes mientras otros chicos juegan al tenis y, de fondo, un tercer grupo completa un mural en una pared. Un ambiente renacentista en pleno barrio popular de Madrid.

En el Viñagrande nada parece un colegio. Las aulas son amplias, luminosas y están llenas de estímulos: libros, ordenadores, murales, pizarras, juguetes, un supermercado de plástico, fotografías, cámaras de vídeo, tablets, trípodes… Los niños se mueven de un espacio a otro, sin aparente orden ni concierto. Una profesora pasa descalza por el pasillo. “Y, sin embargo, están trabajando”, dice Javier. “Están trabajando muchísimo. Cada chaval está en un proyecto y el profesor les va orientando y ayudando. Tienen que completar los proyectos de la misma forma que antes tenían que aprenderse la lección. Solo que la forma es muy distinta”.

Echando un ojo en los alumnos se perciben niños y niñas llenos de energía, ansiosos por completar proyectos. “Sentar a un niño a las 9 de la mañana y pretender que te esté escuchando cinco horas es absurdo”. Por eso, en Viñagrande, lo primero que hacen los alumnos al llegar es una hora y media de ritmo, movimiento y gimnasia. María Castro, profesora de Educación Física, lo explica. Y en su discurso emplea términos como “sinapsis, corteza cerebral, hemisferios, reflejos primitivos, psicomotricidad…”. Y lo que María cuenta es que “un niño de 6 años es puro movimiento. O los estimulamos o los medicamos en nombre de la hiperactividad para que estén seis horas sentados en silencio”.

Las nuevas corrientes

Padre Piquer y Viñagrande aplican metodologías alternativas a las habituales en el sistema educativo español. Cumplen la ley y son sometidos a inspecciones continuas. El resultado es el mismo, los alumnos salen formados. Lo que cambia es la forma.

Carmen Pellicer, presidenta de la Fundación Trilema, define este genérico y amplio concepto de pedagogía alternativa como “hacer las cosas de manera muy flexible. Encontrar lo que motiva a los alumnos y trabajar con eso”.

Eulàlia Torras, doctora y profesora de la Universidad Internacional de Valencia, añade que “las propuestas de la educación actual no son contrarias a la educación tradicional, al contrario, las bases se encuentran en modelos de ciencias de la educación que venimos utilizando desde hace muchos años. La innovación pone énfasis en las potencialidades de las tecnologías de la información y la comunicación”.

Existen distintas escuelas o métodos, la mayoría de ellos creados a principios del siglo pasado. Uno de los que más éxito está teniendo es el de la escuela de Waldorf, en el que la autorrealización el alumno es el objetivo prioritario. No existen asignaturas ni libros y los niños no aprenden a leer ni escribir antes de los 7 años, ya que emplean ese tiempo en jugar y desarrollarse.

La pedagogía Montessori, de origen italiano, deja libertad al niño y el profesor se convierte en observador. El método Regio Emilia, también italiano, se basa en experiencias reales y el Changemaker busca la transformación social mediante la creatividad. Hay muchos más métodos: Doman, Kumon, Amara Berri… Todos se caracterizan por diferenciarse de los métodos tradicionales y por dar mayor autonomía y libertad al alumno y al sistema de enseñanza.

Explica Eulàlia Torras que, básicamente, todos los métodos responden a tres tendencias: “el conductismo, el cognitivismo y el constructivismo. El constructivismo es actualmente el que cuenta con un mayor número de modelos educativos”.
"No somos hippies"

“Hay padres que creen que aquí somos hippies. Y de hippy ya me dirás tú que tengo”, dice Javier riendo, a la entrada del Viñagrande. “Una cosa es que el alumno sea más libre aquí y otra que haga lo que quiera. No. Aquí estamos constantemente vigilando, atendiendo y supervisando a los alumnos para que rindan al máximo”.

De hecho, los métodos de evaluación del Viñagrande son más rigurosos que los de colegios tradicionales. “Les calificamos a diario. Valoramos cómo desarrollan sus proyectos y tienen notas cada día. Lo que pasa es que ponemos el foco en lo positivo, en lo que se les da bien, e intentamos potenciarlo. Realizamos informes para los padres y siempre empezamos por lo bueno, por lo que se le da bien al alumno. Para que los padres se estimulen”.

En el Padre Piquer también se han encontrado con la desconfianza de algunas familias cuando, en el año 2003, instauraron su nueva metodología de trabajo. Mónica Díaz-Masa es la coordinadora del Aula Cooperativa Multitarea del colegio. “Desde que implementamos este método, solo dos familias han sacado a sus alumnos del centro. Normalmente, las familias que desconfían de este sistema, son familias con niños de muy buenas notas, que temen que si viene a un centro así empeore su rendimiento”. Sin embargo, los datos del Padre Piquer son claros: 85% de éxito escolar (graduados) y un absentismo de solo el 0,7%, uno de los más bajos de España.

Y eso en un centro con 1.100 alumnos en el que el 77% de ellos están becados. Es decir, la mayoría procede de familias de clase media y baja y con riesgo alto de abandono escolar. Por si fuera poco, en el Padre Piquer hay niños y niñas de 34 nacionalidades distintas y ocho religiones. Todo un mosaico que, para sorpresa de muchos, funciona. “A los tres meses ya notamos un cambio bestial”, dice Ángel. “A los padres que nos muestran dudas, además de explicarles en qué consiste esto, les mostramos los datos. Y son incontestables”.

Más allá de desconfianzas u opiniones, está la ley. Todas las escuelas del territorio español deben adaptarse al sistema educativo, dependiente tanto de la administración central como de las autonómicas. Este sistema obliga a incorporar competencias básicas, tales como comunicación lingüística, matemáticas, ciencia, iniciativa, civismo, etcétera. Mientras se logren estas competencias, la ley es flexible en el cómo.

Tanto el Padre Piquer como el Viñagrande, al igual que el resto de colegios de España, reciben inspecciones períodicas y deben responder ante sus respectivas Consejerías. “Ven que nuestros sistemas están funcionando y no tienen motivos para ponernos obstáculos. La administración es favorable a ir evolucionando”, explica Javier García.

Una evolución que parece inevitable. El sistema de hace solo dos décadas ya no sirve para los niños del siglo XXI. “Muchos padres imaginan la educación de sus hijos tal y como fue la suya, pero al igual que no es lo mismo ir al médico hoy que hace 40 años, tampoco la educación es igual. Los sistemas de nuestros padres no responden a las necesidades de los niños de hoy”, explica Carmen Pellicer. “Los centros con metodologías innovadoras son los que están mostrando menor tasa de absentismo escolar y menor fracaso. Eso significa que están funcionando”.

Extraida de: http://politica.elpais.com/politica/2017/06/02/actualidad/1496414454_917724.html

domingo, 5 de marzo de 2017

Libro PEDAGOGÍA ROSACRUZ



En esta ocasión, les dejo la información de este interesante libro, sobre las aportaciones de la filosofía rosacruz al mundo de la educación, esperamos sea de su agrado. 

A través de este libro se presenta un modelo de educación basado en una visión integral del ser humano, lo cual incluye no sólo su parte física y psíquica, sino los aspectos anímicos y espirituales, con el objetivo de que llegue a ser un adulto pleno y libre. Esta visión muestra los diferentes periodos del ser humano en su desarrollo vital, desde el nacimiento a la edad adulta. Dando respuestas concretas a muchas de las preguntas que tanto padres como maestros se hacen en relación a qué hacer, o qué no hacer, en cada momento de su desarrollo.

Algunos de los temas tratados son la preparación de los padres para tener hijos. El embarazo. Los periodos septenarios. La educación formal. La adquisición de hábitos saludables. La educación emocional. La adolescencia y sus problemas. El aprendizaje intelectual. La influencia del arte y la música, así como su uso en la educación y el desarrollo de la personalidad. La alimentación, etc.

En especial, el autor ha recopilado aquello que la Tradición Rosacruz ha ido mostrando a lo largo de su historia, a través de algunos de sus miembros, como Comenio, Descartes, Goethe o, más recientemente, Max Heindel. Así como su propia experiencia como educador. 

Más información aquí o visitando: