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viernes, 15 de febrero de 2013

Los beneficios del ‘piel con piel’

  • Solo la mitad de los hospitales tienen acceso abierto las 24 horas a los padres de prematuros

  • Esta práctica ahorraría costes, dicen los expertos

Los centros hospitalarios que permiten la entrada libre de los padres a las salas donde están sus hijos recién nacidos recibiendo cuidados médicos apenas llegan a la mitad de todos los que hay en España. Solo un 48% tienen un acceso abierto las 24 horas del día y un 23% limitan el contacto entre padres e hijos a cinco horas diarias o menos. Lo denuncia la asociación El Parto es Nuestro, pero no porque pretendan que se cumplan unas condiciones que a ellos les gustarían, sino porque son recomendaciones del Ministerio de Sanidad y de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“A pesar de ello se ha avanzado mucho. Hace seis o siete años solo un 10% de las unidades neonatales estaban abiertas a los padres, sin restricción alguna”, ha dicho Carmen Pallás, jefa del servicio de Neonatología del hospital 12 de Octubre (Madrid), uno de los pioneros. Cuando además del acceso abierto, un hospital permite a los padres que sumen sus cuidados a los de médicos y enfermeros (cuidados canguro, piel con piel) y favorece la lactancia materna a demanda entre otras atenciones, obtiene el sello europeo Nidcap. Lo han logrado el 12 de Octubre y el Vall d’Hebron (Barcelona). Solo nueve centros están distinguidos en toda Europa con este marchamo de calidad.

En España aún hay camino por andar, y más en los centros privados, donde solo un 23% cumplen esos tres requisitos, mientras que los públicos están 10 puntos por encima. Aragón, Madrid, Cataluña y Andalucía son las comunidades más avanzadas al respecto, según el estudio efectuado por El Parto es Nuestro.

Afortunadamente, la crisis nada tiene que ver con la implantación de sistemas como este. “Al revés, los padres nos piden antes el alta de sus hijos prematuros, porque están acostumbrados a tratarlos, han perdido el miedo, tienen confianza. Hicimos un estudio económico y se ahorran 6.000 euros por prematuro ingresado”, asegura Adolfo Gómez Papí, neonatólogo del hospital Joan XXIII de Tarragona, miembro del comité de lactancia materna en la Asociación Española de Pediatría y profesor de la Universidad Rovira i Virgili. Hay mucha y sólida evidencia científica de las ventajas que estos cuidados permanentes de los padres reportan al niño prematuro o al recién nacido enfermo. “Esto ya no es discutible, no es solo una cuestión de rentabilidad, es que son buenas prácticas, es lo correcto. A un compañero que se fue a Estados Unidos en los ochenta lo que más le llamó la atención es que allí las puertas estaban abiertas para que la familia cuidara del bebé”.

La doctora Pallás considera, igualmente, que solo es cuestión de cambiar la mentalidad. Sabe que a algunos colegas les resulta difícil, que no creen que la función del médico vaya más allá de la curación del bebé. “Ese es nuestro objetivo, claro, pero también intentamos con el método canguro que no se pare el desarrollo del niño, que continúe como si estuviera en el útero, con unas condiciones de luz y de silencio adecuadas, por ejemplo. El vínculo con los padres es una cuestión compleja, no es el amor, sino lo que determina la supervivencia de la especie”, afirma.
Pallás asegura que, en esta ocasión no se trata de falta de apoyo institucional, que lo tienen de todas las Administraciones. Y se han impartido cursos, charlas, jornadas, para que los profesionales vayan avanzando por este camino. Entiende Pallás, sin embargo, que estos cambios deben venir de los responsables de los servicios de neonatología. “El personal debe acostumbrarse a trabajar codo con codo con los padres, que no son meras visitas, sino que se debe delegar en ellos algunos de los cuidados, que el hospital no puede arrebatarles. El contacto piel con piel mejora la cantidad de leche de la madre, que para estos niños es vital, y disminuye su nivel de estés y ansiedad, los críos mantienen mejor la temperatura y ganan peso más fácilmente. Por no hablar del efecto analgésico: está comprobado que cualquier procedimiento [coger una vía, por ejemplo], si lo haces con el niño sobre la madre les duele menos, lo hemos medido con escalas de dolor”, afirma Pallás.

En el hospital Puerta del Hierro (Madrid), un centro con la acreditación IHAN (Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento), trabaja Ibone Olza, psiquiatra infantil. Allí hay salas para padres, “para echarse una siestecita o calentarse la comida, y tienen una silla confortable al lado de sus bebés”. A veces recurren a voluntarios para que cuiden de los hermanos mientras los padres atienden al recién nacido, porque han llegado de fuera de la capital y no tienen con quién dejarlos. “Muchos de los trastornos de ansiedad en niños de ocho o diez años que fueron prematuros se debe a la separación de sus padres en los primeros días de su vida. Les puede dejar secuelas que salen a la luz en la adolescencia, trastornos del vínculo, del sueño”, dice Olza.
Tampoco los padres se libran de aquel desasosiego. “Al año y medio del ingreso de sus hijos es frecuente en la mitad de los padres que se dé estrés postraumático, insomnios, pánicos”, afirma la psiquiatra.

De poco sirve la mirada de una madre o un padre detrás de un cristal. La Carta Europea de las Niñas y Niños hospitalizados, aprobada por el Parlamento Europeo en 1986, recoge expresamente “el derecho del niño a estar acompañado de sus padres o de la persona que lo sustituya el mayor tiempo posible durante su permanencia en el hospital, no como espectadores pasivos, sino como elementos activos de la vida hospitalaria”.



Extraido de: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/02/11/actualidad/1360606145_725554.html

martes, 6 de octubre de 2009

¿Cuánto se estresa el bebé en el momento de nacer?

Sabemos que el estrés, el miedo o la ansiedad de la madre inciden en el desarrollo y nacimiento de un bebé, y mucho se ha avanzado para reducir y controlar esos sentimientos, especialmente a la hora del parto. Pero en cuanto a las sensaciones del bebé al nacer, poco se sabe. El acontecimiento más estresante en la vida del feto es el nacimiento. Los bebés se estresan en el momento del parto, ¿en qué medida? Dependerá del tipo de parto.

Según la forma de llegar al mundo, ese estrés del bebé puede variar. La profesora Vivette Glover y su equipo, especialista en psicobiología perinatal del Imperial College de Londres, ha realizado estudios para averiguar en qué medida nacen estresados los bebés. Han llegado a ciertas conclusiones tras efectuar mediciones del nivel de cortisona en el cordón umbilical de los bebés, inmediatamente después del nacimiento.

Sus investigaciones demuestran que el mayor grado de estrés en el bebé se produce cuando hay instrumentalización para favorecer el nacimiento, como con el uso de forceps o ventosas. Por el contrario, los bebés que sufren menos estrés son aquellos cuyas madres dan a luz mediante una cesárea voluntaria, programada. En el punto intermedio se sitúa el parto natural, vía vaginal y sin instrumentalización.

Sin embargo, dada la importancia de la no separación madre-bebé tras el nacimiento y que la cesárea puede ser dañina para mamás y bebés en otros aspectos, siempre será mejor la opción del parto vaginal cuando sea posible. De hecho, los bebés nacidos naturalmente respiraban mejor.

Se trata de un estudio interesante, ya que siempre se pone la atención en la madre, en aliviar su dolor y su ansiedad mediante técnicas farmacológicas o respiratorias, entre otras, mientras que se desatiende el estado emocional del bebé.

Estos datos sobre el estrés de los bebés durante el nacimiento los pude conocer ayer en la emisión del programa “Redes”, en la 2 de RTVE, en el que Eduard Punset nos vuelve a sorprender con una magnífica labor de divulgación, como hiciera con el fabuloso documental sobre el cerebro del bebé. Volveré sobre este documental, porque merece la pena detenerse en él.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Herramienta para conocer la frecuencia de los nombres de bebés

A pesar de que buscar un nombre único para nuestro bebé es una tendencia al alza, aún somos muy poco originales y año tras año se repiten los nombres más usados para recién nacidos. Si queremos saber cuánto se usa el nombre que estamos barajando para nuestro bebé, existe una herramienta para saber la frecuencia de los nombres.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha creado este apartado que permite saber la frecuencia con la que parece un nombre en una provincia. Así que los futuros padres pueden saber si el nombre de su hijo será original o lo llevarán otros cientos de niños. La frecuencia del nombre la podremos saber por provincia de nacimiento, por década de nacimiento y provincia o bien por nacionalidad.

Por ejemplo, curioseando he podido saber que el nombre de mi bebé recién nacida, Emma, se repite hasta 13.664 veces en España (frente a las 150.000 de “Lucía” o 682.000 de “María”), 708 en mujeres extranjeras: Francia, Bolivia y el Reino Unido son las nacionalidades con más frecuencia para “Emma”.

Para conocer la frecuencia del nombre sólo habremos de marcar “Mujer” u “Hombre”, escribir el apelativo y concretar provincia o década de nacimiento según la información que deseemos obtener. También se pueden hacer búsquedas parecidas por apellidos: su distribución provincial, así como tablas de frecuencia para el primer apellido por provincia de residencia y nacimiento o por nacionalidad.

En definitiva, creo que esta herramienta para conocer la frecuencia de los nombres en España es muy interesante para quienes estén dándole vueltas a varias opciones y no acaben de decidirse, aparte de para encontrar muchas curiosidades acerca de la distribución de los antropónimos.

martes, 15 de septiembre de 2009

La OMS pide aumentar los índices de lactancia materna

Aunque la lactancia materna es indispensable para el desarrollo de los niños, no más de la mitad de los recién nacidos reciben ese beneficio de sus madres.
Los aportes nutricionales que ofrece la leche de la mujer son irremplazables en el desarrollo del cuerpo, en la formación de los dientes y en la generación de defensas.
Según la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional en Colombia (Ensin), realizada por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) en el 2005, a los tres meses de edad el 38 por ciento de los bebés recibían biberón y solo el 51,1 por ciento eran amamantados de forma exclusiva.
Las cosas no cambiaron en los siguientes años, pues la estadística sobre el tema publicada por Unicef en el 2007 estableció que “anualmente nacen cerca de 876 mil niños en Colombia, de los cuales sólo el 47 por ciento son alimentados exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses”.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que esta es una de las principales razones para que, en los países de menor desarrollo, cerca de 54 por ciento de las muertes de menores de cinco años estén asociadas con desnutrición. La entidad hace un llamado a revertir esa situación y a tomar conciencia del problema, ahora que se apresta a celebrar la semana de la lactancia materna a partir del próximo lunes 3 de agosto.
La leche materna es la mejor fuente de nutrición para los bebés durante los primeros seis meses de vida, porque contiene los nutrientes necesarios para su desarrollo físico y cognitivo y por el vínculo afectivo que establece.
“Alimentar exclusivamente a los bebés con leche materna garantiza crecimiento, desarrollo e inteligencia; lo protege de alergias, enfermedades de la piel, desnutrición, obesidad, diabetes juvenil y deficiencia de micronutrientes”, según la médico pediatra, Sandra Silva.
Los beneficions de la lactancia materna no son sólo para el bebé
Hay que tener en cuenta que durante el embarazo el cuerpo sufre toda clase de alteraciones físicas y emocionales para atender las necesidades del bebé.
Según la especialista, a través de la lactancia la madre tiene una recuperación post-parto mucho más fácil y cómoda, pierde más rápido el peso ganado, disminuye los riesgos de hemorragia y de padecer anemia, favorece la involución del útero y reduce la incidencia de cáncer de seno, útero y ovario.
Por supuesto, hay que tener en cuenta que la alimentación entre madre e hijo están directamente relacionadas, pues si la madre, desde la concepción y hasta el parto, no recibe nutrientes adecuados, es posible que su hijo tenga más probabilidades de sufrir desórdenes de desarrollo.
Incluso mujeres saludables y con buenos hábitos alimenticios, por los cambios hormonales pueden tener deficiencia de micronutrientes: vitaminas y sales minerales.
Por estas razones es necesario desde el inicio del embarazo y después de este, incluir en la dieta proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales, además del aumento en el consumo de agua, según la doctora Sandra García.
El ginecólogo obstetra Juan González recomienda, adicionalmente, para después del parto “consumir vitaminas, cuidarse de las estrías y tomar un método anticonceptivo sólo bajo recomendaciones médicas”.
Estrias: Una de las consecuencias del embarazo
Una secuela notorias del embarazo son las estrías, que se producen por la ruptura de fibras elásticas cuando la piel se tensiona.
Luego de dar a luz, además del cuidado nutricional, la nueva madre debe preocuparse por cuidar su apariencia física. Y esas rayas que se localizan en la pared del vientre, caderas, nalgas, piernas, muslos, brazos, espalda o senos, deben tratarse con atención para evitar que sean permanentes.
Para prevenirlas es necesario mantener hidratada la piel, seguir una alimentación adecuada o acudir a algunos productos especializados que ya están en el mercado.
La idea, según los expertos, es usar productos que potencien la elasticidad de la piel, la estimulen, mejoren su color y su tono, eliminen las células muertas, mejoren la circulación y devuelvan flexibilidad y suavidad.

jueves, 23 de julio de 2009

Libro: Un regalo para toda la vida

Tras los bestsellers Bésame mucho y Mi niño no me come, Carlos González vuelve con una de sus grandes pasiones: la defensa de la lactancia materna. Son muchas las teorías que hablan de las bondades de ésta, pero este libro no trata de explicar el porqué, sino el cómo. Tampoco pretende convencer a ninguna madre para que dé de mamar, ni intenta demostrar que el pecho "es mejor". Su intención es ofrecer información práctica a aquellas madres que sí desean dar el pecho para que lo consigan sin agobios y para que lo disfruten.
En el pecho, además de comida, el bebé busca y encuentra cariño, consuelo, calor, seguridad y atención. No se trata tan sólo de alimento, el bebé reclama el pecho porque quiere el calor de su madre, la persona más conocida para él. Por eso lo importante de dar el pecho no es solamente contar las horas y los minutos o calcular los mililitros de leche, sino el lazo de unión que se establece entre ambos y que es una suerte de continuación del cordón umbilical.
La lactancia forma parte del ciclo sexual de la mujer; para muchas madres es un momento de paz, de profunda satisfacción, de saberse imprescindible y de sentirse adorada. Es un regalo, aunque sea difícil saber quién da y quién recibe.
Autor: Carlos González
Ediciones Temas de Hoy
320 páginas
ISBN: 84-8460-553-1

viernes, 19 de junio de 2009

Xavier Krauel: "No sabemos por qué un niño decide nacer"

Es pediatra de niños menores de un mes. De tantos bebés como ha visto nacer, se ha mimetizado con ellos y se cuestiona la realidad con un punto de asombro juvenil.
ÀNGELS GALLARDO
¿Los niños nacen estresados?
¿Qué se entiende por estrés?
Situación vital que te desborda.
¡Ah!, sí. El parto es un momento de estrés descomunal. Superestresante, para la madre y para el niño. Es uno de los momentos más delicados de la vida, de máxima fragilidad. Al margen de en la vejez, la mortalidad humana más elevada ocurre en los 25 primeros días de vida. Es así en todas las especies, por eso algunos animales se reproducen con muchas crías. Aseguran la supervivencia.
¿Es el niño quien inicia el parto?
Probablemente lo decide él en la mayoría de nacimientos.
¿Por qué un niño se pone de parto?
No se sabe. No sabemos por qué un niño decide nacer. Es muy posible que emita alguna señal diciendo: "Estoy maduro. Estoy preparado. Quiero nacer". Eso explicaría por qué cuando el parto es inducido con fármacos, aunque la gestación haya sido de nueve meses, algunos bebés se adaptan mal a la vida. Les cuesta respirar.
¿Y en un parto prematuro?
En ese caso, el niño no querría nacer. No creo que emita ninguna de esas señales. Incluso cuando su madre sufre una toxemia que obliga a provocar el parto, antes que salir espontáneamente el bebé escogería morir en el vientre. No nacería.--Pero nacen muchos prematuros.--Un 7% de todos los nacimientos, un 40% más que hace 10 años. Un 80% de los niños ingresados en las salas de neonatología son prematuros. Esto es consecuencia de que las madres son mayores de lo conveniente, de que los tratamientos de fertilización dan gemelos que nacen antes de tiempo y de que las inmigrantes cuidan mal su gestación.--¿Están en desventaja esos niños?--Cuanto menor es la edad de gestación, mayor es el riesgo de que sufran dificultades en el desarrollo, secuelas evidentes en el sistema nervioso. Un niño muy prematuro, de edad gestacional de 23 a 25 semanas, suele tener problemas en el aprendizaje escolar, no sigue el curso que corresponde a su edad, es lento. Todo esto es bastante frecuente en los muy inmaduros.
¿Qué órganos están maduros a las 25 semanas de gestación?
Prácticamente ninguno. Todos los sentidos están en periodo de desarrollo, incluidas las neuronas del sistema nervioso. El aparato digestivo está totalmente inmaduro. Los pulmones no acaban de madurar hasta los 7 años de vida. En el momento de nacer, el pulmón está empapado de líquido, como una esponja, y los niños saben vaciarlo para que entre el aire. Así se aseguran la vida. Los prematuros no saben hacerlo.
¿Y?
La mortalidad en prematuros es muy elevada. Crece a medida que disminuye la edad de gestación.
¿Qué cara pone un recién nacido?
Tiene los ojos y los labios hinchados, está cubierto de grasa sebácea, mojado, rojo y, a veces, moradito. Si es muy prematuro, nace inmóvil. En el momento en que un niño abre los pulmones y empieza a respirar lanza un "¡ahhhhhh!" indescriptible. Es una sensación inmensa de vida, potencia, excitación, energía... La potencia que desprende un recién nacido, su afán de vivir, es bestial.
¿Y qué ocurre entonces?
Cada vez que sale un niño, por más que hayas visto mil partos, se reproduce un momento emocionante, mágico, aunque el personaje que lo protagoniza sea un bebé ínfimo, rojo e inmaduro. (Entre nosotros, los llamamos gambas, porque están completamente rojitos; algunos, más que una gamba parecen un camarón). Estás ante una persona que nunca había respirado ni había visto luces o caras a su alrededor. Realmente, es una situación explosiva.
En especial, para las madres.
Las madres se liberan y un 80% lloran. Es un momento de estrés y alegría. Los humanos somos así: lo que nos da alegría, nos hace llorar. Nos gusta esa mezcla. En el nacimiento se produce una enorme liberación de endorfinas, que son unos opiáceos endógenos, y, de alguna forma, ellas se sienten como si estuvieran alucinando, en un estado especial. El niño también alucina.
¿No llora?
Está en situación de alerta, vigilancia y ojos abiertos. Con unas enormes ganas de mamar. En ese primer momento, el niño se engancha al pecho con un afán inmenso. Unas horas después, eso se convierte en cansancio, de madre e hijo. Y todo se complica. Por eso es tan importante que ambos entren en contacto en el primer momento de euforia. Madre e hijo deberían estar juntos siempre. Cuando los separan, los dos sienten una profunda sensación de corte.
¿En ese momento, usted capta el talante que tendrá el recién nacido?
Poniéndotelo en las manos, puedes captar el temperamento, no el carácter. Ves si será excitable o tranquilo, si se enfadará por nada o si será conciliador. Dos o tres días después, ya es posible distinguir su talante.

martes, 16 de junio de 2009

Hablar al bebé determina sus capacidades lingüísticas

Barcelona, 15 jun (EFE).- Los humanos nacen con la capacidad de aprender cualquier lengua del mundo, distinguir sus sonidos y sus diferencias fonéticas, pero al cumplir casi su primer año de vida esta habilidad se ve limitada por la influencia que el idioma materno tiene en el cerebro del bebé en sus primeros meses de vida.
Éste es uno de los puntos de partida del estudio elaborado por un grupo de investigadores, algunos de varias universidades catalanas, que indica que tras sus primeros once meses los bebés empiezan a establecer categorías de sonidos, creando un espacio cognitivo y perceptivo más concreto que reduce su capacidad de aprendizaje.
El estudio ("Narrowing of intersensory speech perception in infancy") ha sido elaborado por Ferran Pons, del departamento de Psicología Básica de la Facultad de Psicología de la Universidad de Barcelona; David J. Lewkowicz, de la Florida Atlantic University (EEUU), y Núria Sebastián y Salvador Soto-Faraco, de la Pompeu Fabra, y los laboratorios del Hospital Sant Joan de Déu.
La investigación, enmarcada en el proyecto Brainglot Consolider de neurociencia cognitiva, se ha llevado gracias a la colaboración de padres que facilitaron la participación de sus bebés: una muestra de bebés de ambiente monolingüe de Barcelona (24 bebés de 6 meses y 24 de 11 meses) y otros 24 bebés de 6 meses y 16 de 11 meses de Florida, ha informado hoy la UB.
Los expertos partían de la base de que cada lengua tiene unos sonidos particulares a los que el cerebro del bebé está abierto, con habilidad para percibirlos, aprenderlos y pronunciarlos.
Aunque tradicionalmente el aprendizaje se entendía como una ampliación de la suma de habilidades, muchos científicos defendían la hipótesis de que éste es resultado de una reestructuración o delimitación del espacio perceptivo ("narrowing"), denominador común en la evolución global del desarrollo cognitivo.
"Este estudio es pionero porque incorpora por primera vez el conjunto de estímulos reales que recibe un bebé de su entorno. Queríamos explorar el mundo real en el que están los bebés, porque el mundo no es únicamente visual o acústico, sino que es una combinación de estímulos, y hasta ahora los estudios habían explorado una única modalidad", ha explicado Ferran Pons.
Según los investigadores, los bebés no sólo escuchan palabras, sino que las ven. Perciben la lengua de forma auditiva y visual: ni escuchan sin mirar, ni miran las caras de las personas que les hablan sin escuchar, explica Pons, experto en el estudio de los mecanismos cognitivos para la adquisición y el uso de diferentes idiomas.
Los bebés fueron expuestos a estímulos visuales y auditivos (en concreto, fonemas en lengua inglesa) para estudiar su percepción por los recién nacidos.
La reorganización perceptiva muestra la influencia de la lengua materna en la capacidad de los bebés para captar estímulos auditivos.
"Es el coste de especializarse en su entorno, según sus habilidades cognitivas; con ello pierdes la habilidad de aprender otras cosas. Un coste que es preciso pagar y sería altamente inadaptativo no hacerlo así", añade Pons, quien indica que el bebé deja de hacer una serie de labores porque no las necesita.
A los seis meses, la respuesta de los bebés es "universal", independientemente de su lengua de origen. Así, todos ellos supieron integrar audiovisualmente los fonemas del inglés: eran capaces de percibir la correspondencia entre el sonido del habla y el correspondiente gesto de la cara al pronunciarlo.
Pero a los once meses, el proceso de percepción multisensorial de estímulos fue diferente, más selectivo y más parecido al de los adultos, informan las autores del estudio, que se publica en "Proceedings of the National Academy of Sciences".
Las diferencias frente a los fonemas se aprecian en el grupo de bebés de once meses, concretamente en los de Barcelona. Los bebés que adquirieron más experiencia con su lengua ya no fueron capaces de percibir la correspondencia auditiva y visual de los fonemas del inglés. Habían comenzado su proceso de reorganización perceptiva.

miércoles, 29 de abril de 2009

Un tercio de las mujeres españolas no amamanta a sus hijos

Pese a las recomendaciones de la OMS y de UNICEF que defienden los beneficios para la madre y el pequeño de la lactancia durante seis meses, un tercio de las mujeres españolas actuales no amamantan a sus hijos. Del porcentaje de madres que deciden dar el pecho a sus bebés, el tiempo medio de lactancia se encuentra por debajo de los índices óptimos considerados por los expertos, tal y como se desprende del "Estudio de comportamiento de la lactancia materna" facilitado en el encuentro anual de la Sociedad de Pediatría de Asturias, Cantabria y Castilla y León que se celebra en Salamanca. El estudio ha sido realizado por facultativos de los hospitales Universitario de Canarias, San Rafael de Madrid y Universitario Nuestra Señora de Candelaria de Santa Cruz de Tenerife. Por lo que respecta a la edad de las madres, se ha constatado que la media se sitúa en los 26,1 años, y se ha observado que, cuanto mayor es la progenitora, menor es el porcentaje de las que deciden amamantar. En este sentido, el estudio pone de manifiesto que entre las que tenían menos de 20 años, la lactancia se llevó a cabo en un 79% de los casos y entre las que tenían más de 35, sólo en un 65%. A pesar de que los organismos internacionales recomiendan dar leche materna durante medio año, el tiempo medio de lactancia en España es de 3,5 meses. Tan sólo el 20% de las madres continúa amamantando a su hijo a los seis meses, cifra que se reduce al 7% al año de nacimiento y sólo un dos por ciento después de doce meses. Entre los factores que influyen en la decisión y la posibilidad de dar de mamar a un hijo se encuentran las cesáreas, y es que las mujeres que fueron sometidas a esta intervención dieron de mamar en un 63%, lo que supone un 12% menos que la media. Otra circunstancia que se observa en el estudio es que la lactancia materna en las mujeres que trabajan fuera del hogar es inferior a las que no lo hacen. Se trata de una circunstancia que coincide con los estudios realizados en este ámbito hace sesenta años, aunque en aquella época el número de madres que trabajaban fuera de casa era muy inferior al actual. En lo referente al abandono de la lactancia, la causa más esgrimida por las madres es la insuficiencia de leche, seguida de la falta de aumento de peso del bebé, de la incorporación de la progenitora al trabajo y de problemas en los pechos. La resistencia individual a comprometerse con los horarios de la lactancia, el temor a que amamantar deteriore estéticamente el pecho y la progresiva implantación de cirugía plástica de la mama, son otras variables negativas para la lactancia, "difíciles de modificar pese a la labor realizada por los grupos de apoyo". Los investigadores subrayan la importancia de asesorar sobre lactancia materna dirigida a las no iniciadas para informar sobre la conveniencia de lactar debido a las ventajas para la madre y el hijo. Dar de mamar a los bebés reduce las probabilidades de muerte súbita y otras patologías en el primer año de vida del niño, según el informe.

martes, 28 de abril de 2009

Un bebé tiene muchas más posibilidades de sufrir estrés ahora que hace 15 años


Un bebé tiene cincuenta veces más probabilidades de sufrir estrés que hace 15 años, según el "Estudio sobre el Estrés del Bebé" dirigido por Francisco Miguel Tobal, profesor titular de la Universidad Complutense de Madrid y presentado hoy en Valencia. El estilo de vida actual, con "mayores exigencias" y "cambios en el modelo social y familiar", es el causante de esta mayor incidencia que, incluso, puede producirse antes del nacimiento, según la investigación. "Las hormonas de la respuesta de activación del estrés de la madre al hijo en formación pueden pasar al hijo en formación y durante el parto" por el propio estrés de éste, según el estudio, que ha sido debatido en el Fórum Almirón de la Inmonutrición Infantil, en el Balneario La Alameda. Entre las causas citadas por el estudio, destacan la enfermedad, la falta de cuidados, la alimentación insuficiente o inadecuada, el ambiente familiar por falta de afecto o cariño, discusiones o incomunicación, así como los factores ambientales como ruidos, aislamiento, soledad u oscuridad. El llanto es la forma más habitual de expresar ese estrés y otros síntomas como un estado de alerta elevado, irritación y alteraciones en el sueño y en la alimentación, según el estudio. Respecto a la incidencia del estrés, éste puede detectarse en el sistema inmunitario de los niños, de tal forma que provoca una "inmunosupresión" , según el texto. Además, este trastorno puede afectar al desarrollo emocional y social del niño, con problemas como baja autoestima, baja capacidad para empatizar y afectación de la memoria, según investigaciones citadas por el estudio. Entre los consejos para prevenir o paliar el estrés, el estudio recomienda la lactancia materna por ser uno "de lo mejores inmunorreguladores", un ambiente familiar, sin discusiones y crear una rutina horaria que distribuya los alimentos y el descanso.

lunes, 20 de abril de 2009

Las emociones de los bebés

Hemos hablado en muchas ocasiones de la enorme importancia que tiene la afectividad y la atención a las necesidades emocionales del bebé para su armónico desarrollo posterior.
Tanto por causas psicológicas como incluso biológicas el ser criado con respeto tendrá incidencia en el modo en el el niño sentirá el mundo y se sentirá a si mismo. Si las necesidades emocionales son atendidas el niño crecerá sin miedo y con confianza. La violencia, incluída la desantención emocional, pondrá las bases de la desconfianza hacia los demás y la desvalorización de uno mismo. Para ser feliz hay que sentirse amado y respetado desde la etapa inicial de la vida.
Muchas veces los padres, que amamos a nuestros hijos, no sabemos como amarlos. Repetimos ideas preconcebidas erróneas que desvalorizan al bebé y nos alejan de él, sin llegar a reflexionar si el modo en el que nos educaron puede no ser el más adecuado. Descubrir esto nos permite enfrentarnos a esos fantasmas que viven en nuestro interior y afrontar la crianza de nuestros hijos sin repetir conductas dañinas.
El bebé que llora expresa una necesidad, a veces física, pero también, y de forma muy importante, afectiva. Si al escuchar al bebé llorando caemos en ideas como que llora para fastidiar, para tomarnos el pelo o para que hagamos lo que él quiere, estamos actuando contra él y repitiendo un patrón de pensamiento peligroso. El bebé no sabe hablar y manifiesta sus emociones del único modo que puede, mediante el llanto.
Asimismo, su necesidad de contacto físico es enorme y fundamental para su correcto desarrollo psico-afectivo. Si un bebé llora para que lo cojamos, hay que alzarlo, abrazarlo y calmar su necesidad.
Esto puede parecer poco importante, pero es que la necesidad de afecto y de su expresión física, que es la que entiende el bebé, es enormemente importante. Si necesitas amor y se te da comprendes que tu necesidad de amor, que tu mismo, eres importante y digno de ser respetado y amado.
Pero si tu llanto es recibido con indiferencia y burla, si te tratan de manipulador, malo y caprichoso, creerás que eres asi, que no importas y no vales nada para aquellos que son todo para ti.
Para que un bebé o un niño se sientan amados necesitamos entender sus emociones y también interpretar cuales son sus necesidades afectivas y satisfacerlas. Podemos profundizar en estos temas acudiendo a especialistas como el psicólogo Enrique Blay, que organiza numerosos talleres para profesionales y familias en los que aborda estas cuestiones y que sostiene una página en la que podreís ampliar lo que aqui he explicado.

viernes, 17 de abril de 2009

Hablar con los bebés les ayudará a usar más palabras

Un equipo de científicos halló que los pequeños capaces de gesticular con más significado a los 14 meses tendían a tener mayor vocabulario cuando se preparaban a entrar en el jardín de infancia. Y hay una interesante diferencia entre los chicos de padres de altos y bajos ingresos.
Cualquiera que haya visto a un bebé alzando los brazos para pedir que lo carguen sabe que los chiquitos aprenden a comunicarse antes de aprender a hablar. Realizar gestos físicos también parece ser indicador de una habilidad para armar oraciones, ya que los niños comienzan pronunciando una palabra y agregándole un gesto para la segunda.
Los investigadores de la Universidad de Chicago trataron de averiguar también si el gesticular podría ayudar a cerrar otra brecha: Los niños de familias de menores ingresos empiezan a ir al colegio con vocabularios más exiguos que sus pares de familias más adineradas. Un factor crucial en el vocabulario infantil es la manera en que los padres se comunican con sus hijos en los primeros meses de vida. Estudios previos han demostrado que los padres de mejor clase socioeconómica y mejor nivel educativo tienden a leerle más a sus hijos y usando un vocabulario más variado y una sintaxis más compleja.
Fuente: AP.
¿Acaso esos padres gesticulan más cuando se comunican con sus hijos?
Para averiguarlo, las psicólogas Susan Goldin-Meadow y Meredith Rowe visitaron las viviendas de 50 familias de la zona de Chicago, de diversos niveles socioeconómicos, que tenían bebés de 14 meses. Grabaron en video a las familias por 90 minutos y contaron cada palabra y cada gesto, y trataron de determinar si el gesto de cada bebé perseguía un significado particular.
No se trataba de que los padres hablaran con gestos de bebé ni que le estén formalmente enseñando a los chicos, sino de usar gestos comunes para señalar algo o expresar una idea. Por ejemplo, un bebé señalaba a un perro y la madre decía "ese es un perro", o un padre agita los brazos para ilustrar la idea de volar, o señala con el dedo para expresar "arriba" o "abajo".
Las investigadoras hallaron que había una brecha entre la cantidad de gestos que se usaban, según el nivel socioeconómico de la familia. Los padres de mayores ingresos gesticulaban más y, lo que es más importante, sus hijos producían promedio 25 significados más que los niños de familias más modestas, dice el estudio publicado en la revista Science. Los expertos también estudiaron el nivel de comprensión verbal a los 4 años y medio.
Los niños de menor nivel económico tuvieron un rendimiento peor, a veces 24 puntos por debajo de sus pares. ¿Acaso esos padres gesticulan más cuando se comunican con sus hijos? Para averiguarlo, las psicólogas Susan Goldin-Meadow y Meredith Rowe visitaron las viviendas de 50 familias de la zona de Chicago, de diversos niveles socioeconómicos, que tenían bebés de 14 meses.
Grabaron en video a las familias por 90 minutos y contaron cada palabra y cada gesto, y trataron de determinar si el gesto de cada bebé perseguía un significado particular. No se trataba de que los padres hablaran con gestos de bebé ni que le estén formalmente enseñando a los chicos, sino de usar gestos comunes para señalar algo o expresar una idea. Por ejemplo, un bebé señalaba a un perro y la madre decía "ese es un perro", o un padre agita los brazos para ilustrar la idea de volar, o señala con el dedo para expresar "arriba" o "abajo".
Las investigadoras hallaron que había una brecha entre la cantidad de gestos que se usaban, según el nivel socioeconómico de la familia. Los padres de mayores ingresos gesticulaban más y, lo que es más importante, sus hijos producían promedio 25 significados más que los niños de familias más modestas, dice el estudio publicado en la revista Science.
Los expertos también estudiaron el nivel de comprensión verbal a los 4 años y medio. Los niños de menor nivel económico tuvieron un rendimiento peor, a veces 24 puntos por debajo de sus padres.

miércoles, 1 de abril de 2009

Empezando a hablar


Muchos bebés, empiezan a decir sus primeras palabras cuando han cumplido su primer añito y es toda una alegría escuchar como dice mamá o papá. Algunos bebés tardan un poquito más, les cuesta empezar. A esta edad las palabras más comunes son mamá, papá, agua, yaya, etc. La mayoría de los bebés empiezan a pronunciar sus primeras palabras entre los diez y doce meses, aunque también conocemos alguno que incluso antes ya ha empezado, pero no es raro que un bebé empiece ha hablar algo más tarde. De hecho, no hay ninguna fecha que estipule cuando debe empezar a hablar, pero sí que hay periodos descritos por los especialistas que indican cuando el bebé tiene que alcanzar determinadas metas.Para empezar a hablar influyen varios factores como son el carácter o la estimulación. Un ejemplo que está muy claro es cuando un bebé tiene hermanos, siempre aprende antes a decir sus primeras palabras, a diferencia del que no los tiene, aunque siempre hay que tener en cuenta que cada bebé tiene su ritmo y debemos respetarlo y no forzarlo. Dicen que las comparaciones son malas y es verdad, comparar a un bebé con otro no es recomendable, ya que como hemos dicho antes, cada bebé tiene su ritmo, aunque si que es bueno observar su desarrollo para poder prevenir alguna dificultad. Según los especialistas, hay un límite de 16 meses para que emita algún sonido tratando de comunicarse, 20 meses para decir alguna palabra y 24 meses para decir dos palabras que formen una frase. Si esto sucediera, habría que ir al especialista, ya que puede tener algún tipo de problema neurológico o quizás auditivo. Hay técnicas para estimular poco a poco el lenguaje del bebé, como es utilizar frases cortas que sean comprensibles, apoyarse con gestos para que así, entienda mejor lo que le dices, mostrarte muy contenta cuando él se exprese hablando, etc. Las primeras palabras de un hijo son realmente música para los oídos de los papás.

martes, 31 de marzo de 2009

Un centro comercial de Barakaldo prohíbe la lactancia materna en zonas comunes

Barakaldo (Vizcaya).- El centro comercial Los Fueros Boulevard de Barakaldo dispone de un "código de conducta" que prohíbe la lactancia materna en las zonas comunes del establecimiento, así como la introducción de bebidas alcohólicas y acceder desnudo o en ropa interior, entre otras prohibiciones.
En la imagen de archivo, una mujer da a su hijo el pecho en una "tetada pública".
Este código, que está colocado en las dos puertas de acceso al centro comercial, situado en el Herriko Plaza de Barakaldo, pide la cooperación de los compradores para lograr "un entorno controlado, maximizar la seguridad y el disfrute de sus compras y tiempo de ocio".
Entre las prohibiciones que se recogen en este código de conducta, consultado por Efe, se encuentra la de dar lactancia materna en las zonas comunes, aunque no dice nada de dar biberones a los bebés ni de comer en esas mismas zonas comunes del centro comercial.
El texto explica que las madres que quieran dar lactancia materna a sus hijos disponen de una sala de lactancia en cada una de las plantas, que son las salas que existen para el cambio de pañales en las que se ha colocado una silla, aunque, de las dos salas existentes, hoy una permanecía cerrada.
Además, se prohíbe "el uso de la fuerza física, amenazas, lenguaje obsceno, gestos obscenos, insultos de origen racial, religioso, étnico o cualquier comentario discriminatorio los cuales afecten a cualquier cliente del centro o que pueda crear molestias que interfieran, interrumpan o pongan en peligro a los ocupantes del centro o su actividad comercial".
También se prohíbe "la entrada al centro sin vestimenta o llevando únicamente ropa interior, es decir, con la falta de alguna parte de la indumentaria habitual que, en general, pueda generar alboroto" y "sentarse en el suelo, escaleras, barandillas, escaleras mecánicas, ascensores, papeleras".
Otra de las prohibiciones es la de introducir bebidas alcohólicas y "hacer novillos en horario escolar, exceptuando cuando vaya acompañado de sus padres, profesores o tutores legales".

La lactancia materna podrá continuar en las guarderías de Baleares

Las escoletes (escuelas infantiles) de Baleares garantizarán, apartir del próximo curso, que las madres continúen con la lactancia materna de sus hijos escolarizados gracias al establecimiento de zonas habilitadas en los centros (en el aula u otro espacio) o mediante la capacitación del personal para que se la administren a los propios niños (a través de unidades de leche aportadas por la madre y guardadas en un frigorífico del centro). La medida beneficiará a 12.930 alumnos. La presidenta de la Asociación Balear de Lactancia Materna (Abam), Joana Maria Moll, hizo hincapié ayer en la importancia de mantener este "vínculo" entre la madre y su hijo y remarcó que existen "puntos críticos" en este proceso que es cuando finaliza la baja laboral de las mujeres y escolarizan a sus hijos. El programa busca conseguir que las escoletes se conviertan en un lugar donde se haga promoción y apoyo de la lactancia materna. Al respecto, el conseller de Salut, Vicenç Thomàs, detalló que el Programa de Lactancia también contempla la formación del personal de las escoletes para que ayuden en el proceso.

viernes, 27 de marzo de 2009

La importancia del afecto y el amor entre el bebé recién nacido y sus padres

Se trata de un artículo muy interesante sobre el establecimiento del vinculo afectivo entre el hij@ y la madre y el padre. Disfrutad de él.
Entre los padres y sus bebés se crea un fuerte vínculo de unión o apego. Este vínculo hace que los padres deseen colmar a su pequeño de amor y cariño, protegerlo, alimentarlo y cuidarlo en todos los sentidos. Este vínculo hace que los padres se levanten a media noche para alimentar al bebé cuando éste tiene hambre y les hace estar pendientes de su amplia gama de llantos y gimoteos.Los científicos todavía están investigando y aprendiendo muchas cosas sobre cómo se establece este vínculo. Saben que este fuerte vínculo proporciona al bebé el primer modelo de relaciones íntimas y favorece la seguridad en sí mismo y la autoestima. Y la medida en que los padres respondan a las señales del lactante puede repercutir sobre su desarrollo social y cognitivo.¿Por qué es tan importante ese vínculo?La formación del vínculo es algo fundamental para un bebé. Estudios sobre monos recién nacidos con maniquís que hacían las veces de madres mostraron que, a pesar de los esfuerzos de los lactantes por obtener una respuesta de sus “madres” tocándolas y abrazándolas, la ausencia de respuesta materna provocó problemas de desarrollo, tristeza y retraso del crecimiento en los pequeños. Los científicos sospechan que la imposibilidad de establecer un vínculo de apego en bebés humanos provoca problemas similares.La mayoría de lactantes están preparados para vincularse inmediatamente a sus cuidadores. Por su parte, los padres, pueden reaccionar de maneras diferentes ante el recién nacido. Muchos padres sienten un fuerte apego por el bebé durante los primeros minutos o días de vida del pequeño. A otros –sobre todo si el bebé es adoptado o a estado en la unidad de cuidados intensivos– puede costarles más tiempo.Pero la formación del vínculo es un proceso, no algo que ocurra en pocos minutos ni que tenga que ocurrir necesariamente durante un período de tiempo limitado tras el nacimiento del bebé. Para muchos padres, el apego es una consecuencia de los cuidados diarios que suministran al pequeño. Tal vez usted no se dé cuenta de que está formando ese vínculo con su hijo hasta que observe su primera sonrisa y, de repente, se dé cuenta de que le invade un profundo sentimiento de ternura y dicha.¿Qué habilidades tiene el bebé para formar ese vínculo?Los padres de recién nacidos generalmente necesitan cierto tiempo para entender las verdaderas capacidades del pequeño y todas las formas en que pueden relacionarse con él:* El tacto es una de las primeras formas de comunicarse que tiene un bebé; los bebés responden enseguida al contacto piel a piel. Es tranquilizador tanto para el bebé como para los padres, al tiempo que favorece el crecimiento y desarrollo saludable del pequeño.* El contacto ocular también es una forma de comunicarse a distancias cortas.* Los bebés pueden seguir con la vista objetos en movimiento.* Los bebés intentan desde muy pronto imitar las expresiones faciales y los gestos que ven.* Los bebés prefieren las voces humanas y disfrutan vocalizando en sus primeros intentos de comunicarse vocalmente.Cómo establecer un vínculo de apegoEstablecer un vínculo de apego con su bebé será probablemente uno de los aspectos más placenteros de su cuidado. Usted puede empezar a establecer ese vínculo meciendo al pequeño en su regazo y acariciándolo suavemente de distintas formas. Si usted y su pareja cogen en brazos, tocan y acarician al bebé frecuentemente, su pequeño aprenderá pronto a distinguir entre ambas formas de relacionarse táctilmente con él. Ambos deberían también establecer contacto "piel a piel" con el recién nacido dejando que se acurruque y apretuje contra su piel desnuda mientras lo alimentan o mecen.Los bebés, sobre todo los prematuros y los que tienen problemas médicos, suelen responder bien al masaje infantil. Puesto que los bebés son más delicados que los adultos, los masajes deben darse con mucha suavidad. Antes de probar el masaje infantil, asegurarse de informarse adecuadamente sobre las técnicas adecuadas consultando libros, videos o Internet. También puede contactar con su hospital local para averiguar si en la zona donde vive hay algún centro donde imparten clases de masaje para bebés.La formación del vínculo también suele ocurrir de forma natural casi inmediatamente en la madre, independientemente de que amamante al bebé o le dé el biberón. Los bebés responden al olor y el tacto de sus madres, así como a la receptividad de ambos progenitores a sus necesidades. En los partos sin complicaciones, es recomendable que la madre aproveche el período de alerta y mayor receptividad del bebé inmediatamente después del parto para amamantar y establecer contacto con el bebé. De todos modos, esto no siempre es posible y, aunque es lo más deseable, no es necesario para establecer una relación materno-filial sana.A los padres adoptivos les puede preocupar la posibilidad de que no puedan establecer un vínculo de apego con el bebé. Aunque unas veces ocurre antes y otras más tarde, los padres adoptivos pueden vincularse a sus hijos igual de bien que los padres biológicos.El vínculo con papáLos hombres de hoy en día pasan más tiempo con sus bebés que los de la anterior generación. A pesar de que los padres a menudo desean con todas sus fuerzas establecer un contacto más estrecho con sus bebés, la formación del vínculo a menudo ocurre con posterioridad en los padres que en las madres, en parte porque ellos no establecen tan pronto el contacto de la lactancia que establecen muchas madres.Pero los padres deberían ser conscientes, desde el principio, que el hecho de establecer un vínculo de apego con su hijo no es cuestión de convertirse en una segunda mamá. De hecho, algunas personas creen que los recién nacidos tienden a parecerse a sus padres para que éstos establezcan más fácilmente un vínculo con ellos. En muchos casos, los padres realizan actividades especiales con sus bebés. Y ambos progenitores se benefician considerablemente cuando pueden apoyarse y ayudarse mutuamente en el cuidado del bebé.Las actividades de formación del vínculo en que pueden participar ambos progenitores incluyen:* Participar conjuntamente en el parto.* Alimentar al bebé (sea con leche materna o artificial); un padre puede establecer un vínculo especial con el bebé levantándose a media noche para darle el biberón y cambiarle los pañales al pequeño.* Leerle cuentos o cantarle canciones al bebé.* Bañarse con el bebé.* Imitar los movimientos del bebé.* Imitar los ruiditos, balbuceos y otras vocalizaciones del bebé –sus primeros intentos de comunicarse.* Utilizar un “canguro portabebés” que permita establecer contacto ocular con el bebé durante las actividades cotidianas.* Dejar que el bebé toque a los padres –por ejemplo, palpando las distintas texturas de la cara de papá y mamá.Construir una red de apoyoPor supuesto, a una madre le resultará más fácil establecer un vínculo de apego con su bebé si la gente que le rodea le apoya y le ayuda a adquirir confianza en sus habilidades maternales. Éste es el motivo de que los expertos recomienden que la madre tenga al bebé en su habitación durante el posparto. Esto le ayudará a adquirir mayor seguridad en sus habilidades como madre al tiempo que el personal le proporciona apoyo emocional y consejos útiles. Este tipo de sistema de apoyo es especialmente importante para los padres de bebés prematuros o con necesidades especiales, que es probable que no respondan tan pronto o tan fácilmente como otros bebés.Al principio, cuidar de un recién nacido puede requerir toda su atención y energía –especialmente si ha optado por la lactancia materna. Le resultará mucho más fácil establecer un vínculo de apego si no está agotada por las demás tareas domésticas, como limpiar la casa, cocinar y lavar la ropa. Siempre es de gran ayuda que el padre de una mano con las tareas domesticas para aliviar a la madre de esas tareas, aparte de darle mucho apoyo emocional.Y es una gran idea aceptar los ofrecimientos de ayuda de familiares y amigos durante los días –o incluso semanas- inmediatamente posteriores a la llegada del bebé a casa. De todos modos, puesto que tener a mucha gente en casa durante esos días de tanto ajetreo puede resultarle molesto, agobiante o estresante, puede pedir que le ayuden haciéndole la compra, trayéndole comida preparada a casa, sacando al perro o realizando alguna actividad fuera de casa con algún hermano mayor del bebé.Factores que pueden repercutir sobre la formación del vínculoLa formación del vínculo se puede retrasar por diversos motivos. Es posible que los padres en ciernes se hayan formado una imagen de su futuro bebé caracterizada por determinados rasgos físicos e intelectuales. Cuando, tras el nacimiento o la adopción, se encuentran con un bebé de carne y hueso, es posible que la realidad les obligue a modificar su imagen mental. Puesto que la cara del bebé es un instrumento de comunicación fundamental, desempeña un papel crítico en la formación del vínculo y del apego.Las hormonas también pueden influir significativamente en la formación del vínculo. El hecho de amamantar al bebé durante las horas inmediatamente posteriores al parto provoca la secreción de muchas hormonas diferentes en el cuerpo de la madre. A algunas madres les resulta difícil establecer un vínculo con el bebé porque las hormonas están causando verdaderos estragos en su organismo, y desarrollan una depresión posparto. La formación del vínculo también se puede retrasar si la madre está agotada y muy dolorida tras un parto largo y difícil.Si su bebé tiene que pasar al principio algún tiempo en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN), es posible que a usted le impresione y le imponga mucho la complejidad del equipo al que está conectado. Pero, aún y todo, seguirá siendo importante que establezca un vínculo de apego con él. El personal hospitalario le ayudará a coger en brazos al bebé a través de las aberturas de la incubadora y le animará a pasar tiempo observando, tocando y hablando con su pequeño. El bebé le conocerá pronto y responderá a su voz y a su contacto. El personal de enfermería indicará cómo debe bañar y alimentar al bebé. Si le está dando la leche que se ha extraído previamente utilizando un extractor, el personal hospitalario podrá ayudarle a hacer la transición del biberón al pecho antes de llevarse al bebé a casa. Algunas unidades de cuidados intensivos ofrecen la posibilidad de que el bebé pase varias noches en la misma habitación que la madre antes de darle el alta hospitalaria para facilitar esta transición.¿Y si surgen problemas?Si tiene la sensación de que todavía no se ha formado un vínculo de apego entre usted y su bebé cuando lo lleve a la primera visita de seguimiento tras recibir el alta hospitalaria, coménteselo al pediatra. Puede ser un signo de depresión posparto. O es posible que la formación del vínculo se esté retrasando porque el bebé ha tenido problemas de salud importantes o impredecibles. En cualquier caso, cuanto antes se aborde el problema, mejor. Los profesionales de la salud están acostumbrados a abordar este tipo de cuestiones y podrán ayudarle a establecer un vínculo de apego con su hijo que durará toda la vida.Asimismo, también suele ayudar bastante el hecho de compartir los sentimientos para con el bebé con otros padres de recién nacidos. Pida información a su monitora de preparación para el parto sobre centros donde se impartan clases de habilidades parentales para padres de recién nacidos.La formación del vínculo es una experiencia personal y compleja que requiere tiempo. No hay ninguna fórmula mágica para llevarla acabo y tampoco se puede forzar. Mientras se colmen las necesidades básicas del bebé, él no sufrirá por el hecho de que al principio el vínculo materno-filial no sea muy fuerte. A medida que usted se sienta más cómoda y más tranquila con el bebé y su nueva rutina se haga más predecible, tanto usted como su pareja se sentirán más seguros sobre todos los sorprendentes aspectos implicados en el proceso de criar a un hijo.

Cesar Andrés López (psicologo clínico)

jueves, 26 de marzo de 2009

El uso temprano del chupete reduce el período de lactancia

NUEVA YORK (Reuters Health) - Las mujeres que quieren amamantar a sus bebés no deberían darles el chupete en los primeros días de vida, reveló un estudio realizado en Dinamarca. Los doctores Hanne Kronborg y Michael Vaeth, de Universityof Aarhus, detectaron que las mujeres que les daban el chupetea sus bebés durante las primeras semanas de vida tendían a no seguir amamantándolos. En Dinamarca, enfermeras registradas visitan a los recién nacidos y a sus familias inmediatamente después de que el bebé abandona el hospital. Para investigar si la lactancia materna y el uso temprano del chupete altera el éxito de la lactancia, el equipo le pidió a esas profesionales entrenadas que visitaran a 570 pares de madre-bebé. Durante la consulta, la enfermera observaba cómo la madre alimentaba al bebé. Si la técnica no era la adecuada (el bebé,por ejemplo, no se sujetaba firmemente al pecho), la enfermera trataba de corregirlo, guiaba a la madre para lograr una técnica más efectiva y luego observaba una segunda sesión delactancia. En la primera consulta, luego de unos 8 días del alta hospitalaria del bebé, la mitad de las madres tenía problemas con la lactancia; los más frecuentes eran la posición del bebéo la forma en la que éste se sujeta. Pero esos problemas no estaban asociados con la duración dela lactancia materna, aunque sí las dificultades con la succión y el paso de la leche, publicó la revista Birth. Los autores observaron que la corrección de la técnica dela lactancia durante la consulta con la enfermera no modificóla duración de la lactancia materna. "La guía prolongada es necesaria cuando debe hacerse alguna corrección", indicaron. Es posible también que las recomendaciones "ideales orígidas" sobre cómo las mujeres deberían amamantar les restaría autoconfianza y, por lo tanto, atentarían contra el éxito de lalactancia, agregaron. Dos tercios de las mujeres dijeron que le habían dado un chupete al bebé. Su uso estuvo asociado con una menor duración de la lactancia, sin importar la técnica. El equipo concluyó que el uso del chupete "debería evitarse en, como mínimo, las primeras semanas de vida si las madres quieren amamantaral bebé, lo ideal es no habituarlo a ello".
FUENTE: Birth.

miércoles, 25 de marzo de 2009

La etapa previa a las primeras palabras del bebé es clave en el desarrollo del lenguaje, según una experta

Las competencias a nivel lingüístico no están desarrolladas en educación infantil y no se previenen problemas en el lenguaje que aparecen más tarde
MADRID, 20 (EUROPA PRESS) La etapa previa a las primeras palabras del bebé es clave en el desarrollo del lenguaje, por lo que es necesario que los padres y cuidadores estén atentos a aspectos como la existencia del frenillo, la audición o el contacto visual, para prevenir complicaciones posteriores, según destacó la logopeda y autora de la guía 'Mi niño no habla bien', Mariana Vas, en declaraciones a Europa Press. Esta experta señaló que los progenitores consideran que el lenguaje comienza en el momento en el que el niño pronuncia "papá y mamá" cuando, sin embargo, ha pasado todo un año en el que es necesario estimular al bebé. "Los padres conocen mucho el desarrollo psicomotor de un niño, y no tanto el desarrollo del lenguaje, que es cuando se asientan las bases de la inteligencia y la comunicación", apuntó. Asimismo, Vas matizó que el lenguaje no es lo mismo que el habla, sino que supone algo mucho más amplio, ya que "cuando los niños son mayores pueden haber tenido una evolución de los sonidos de su lengua medianamente normal, pero quizás no saben formular preguntas, no saben respetar el turno o no saben redactar". En cuanto a la preocupación de los padres porque los hijos hablen mal, esta especialista indicó que muchos de ellos, debido a que la inteligencia y el lenguaje van ligados, obligan a repetir una palabra que ellos creen que es incorrecta cuando el niño la ha dicho mal --lo que no significa que lo sea para su edad-- cuando, posiblemente con la mejor intención del mundo, "lo que hacen es fijar una dificultad". Según apuntó la experta, la mayoría de las criaturas tienen alguno de los componentes del lenguaje descompensado, y en segundo de primaria aparecen problemas de lectura y escritura, que se deben a que en educación infantil, las competencias a nivel lingüístico no están desarrolladas. "En España se atienden las dificultades, pero la prevención y la atención temprana no se hace", dijo. LACTANCIA MATERNA Esta logopeda destacó en su libro que es necesario conocer las pautas de evolución normal, ya que los signos de alarma son distintos en cada una de ellas, y destacó que los padres han de conocer cómo afrontar problemas como la disfonía o el tartamudeo. "Con el tartamudeo los padres se agobian, y si no realizan las conductas adecuadas en esa temporada el niño fija la dificultad, cuando no debería", indicó. Asimismo, Vas precisó que en el retraso un niño se encuentra en unas fases que en edad cronológica y competencia lingüística son anteriores a lo que es la evolución normal, mientras que en un trastorno hay un comportamiento muy alterado. En cuanto a la lactancia materna, Vas señaló que "muchos profesionales, ante una dificultad, recomiendan dejar la lactancia materna", ante lo que la experta matizó que "no existe ningún estudio científico que diga que es perjudicial, sino que es lo que más favorece el desarrollo de la cavidad orofacial".

jueves, 19 de marzo de 2009

Si las nanas no funcionan, pruebe con un masaje

Antes de dormir, unos minutos de masaje pueden ayudar al bebé a conciliar el sueño y a los padres a dormir durante más horas seguidas. Hasta ahora se conocían los beneficios de los masajes infantiles como relajantes, antidepresivos, e incluso para aumentar la interacción materno-infantil. Ahora, por primera vez, se señala que pueden incluso regular el ritmo circadiano del neonato, facilitando la conciliación del sueño.
Un grupo de científicos de la Universidad de Haifa , en Israel, ha sido el primero en cuantificar los efectos de los masajes nocturnos en bebés midiendo la producción de melatonina, una hormona reguladora del sueño que se segrega durante las horas nocturnas. El sistema circadiano, el reloj biológico por el que el ser humano se ajusta a los ciclos de 'día-noche', es el encargado de controlar la secreción de melatonina.
Según explican estos investigadores, los masajes antes de la hora de dormir pueden servir al bebé como un potente identificador de tiempo, de manera que les permite coordinar más fácilmente su propio sistema circardiano con las señales ambientales que le rodean.
Inactivos durante la noche
Veinte madres con bebés recién nacidos (entre 10 y 14 días de vida) participaron en este estudio, publicado en el 'Journal of Developmental and Behavioral Pediatrics'. Al cabo de las seis-ocho semanas de terapia, se empleó un sensor para evaluar los niveles de actividad diurna y nocturna de los bebés. Sólo la mitad de las madres masajeó al bebé antes de acostarlo y fueron precisamente estos niños los que se mostraron más inactivos durante las horas nocturnas, además, sus ritmos de actividad diurna-nocturna se alinearon con los de sus madres. Por el contrario, los niños que no habían recibido masajes estuvieron más despiertos durante la noche.
El ensayo también midió los niveles de melatonina, y se pudo comprobar cómo estos aumentaban durante la noche entre los niños del grupo de masaje. Las conclusiones añaden que es posible que las propias madres modificasen su actitud hacia el bebé a consecuencia de los masajes y de los cambios de los ritmos de sueño del niño.
El masaje infantil es una antigua tradición en muchas culturas del mundo, y se basa en la filosofía que asegura que el tacto logra crear una mayor interacción entre la madre y el niño. Para llegar a este grado de conexión la madre debe masajear suavemente la espalda y el vientre del bebé trazando pequeños círculos. Además, se puede extender el masaje a las extremidades, con suaves movimientos en verticales, como si se estuviese 'ordeñando'.
Fuente: El Mundo

martes, 17 de marzo de 2009

Da a luz a gemelos en días distintos

La madre acudió al hospital para dar a luz a sus pequeño
Cuando Hayley Phillips se puso de parto de sus gemelos no pensó que entre el nacimiento de uno y otro pasaran cerca de dos días.
Phillips acudió al hospital dispuesta a traer al mundo a sus pequeños cuando solo nació el mayor de ellos, Ryan, mientras que el tímido Lewis nació dos días después que su hermano.
Según informa la página web Fox News, la madre cuidó de su primer hijo, hasta que el segundo naciera sin ningún problema. Durante este tiempo Hayley Phillips estuvo perfectamente atendida por los médicos que constantemente le realizaban pruebas para asegurarse de que tanto la madre como el bebé estaban bien.

lunes, 16 de marzo de 2009

El Hospital ‘La Mancha Centro’ pone en marcha una Escuela de Padres sobre cuidados de puericultura

Impartida por el personal de Enfermería de la Unidad de Hospitalización de Toco-ginecología del centro sanitario
Este nuevo servicio, muy valorado por los usuarios que hasta la fecha se han beneficiado de él, refuerza sus conocimientos y solventa sus posibles dudas sobre los hábitos higiénico-sanitarios y alimenticios de las madres y sus bebés, haciendo especial hincapié en el fomento de la lactancia materna.
El Hospital General ‘La Mancha Centro’ de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), dependiente del Gobierno de Castilla-La Mancha, ha puesto en marcha una Escuela de Padres destinada a ofrecer educación sanitaria sobre hábitos higiénico-sanitarios y alimenticios a las familias de la comarca que dan a luz en este centro sanitario.
Este nuevo servicio, que comenzó a funcionar a principios de año en la Unidad de Hospitalización de Toco-ginecología del hospital alcazareño a iniciativa del personal de Enfermería, está siendo valorado muy positivamente por los usuarios que hasta la fecha se han beneficiado de él.
La Escuela de Padres del Hospital ‘La Mancha Centro’ proporciona a las parejas que están a punto de recibir el alta a su domicilio con su recién nacido toda la información necesaria, tanto teórica como práctica, sobre las atenciones que deben recibir tanto la madre como su bebé, garantizando la continuidad de cuidados durante el periodo de tiempo que pasa desde que dejan de asistir a las clases de preparación al parto y la atención posterior que reciben en su Centro de Salud correspondiente.
Las sesiones de la Escuela de Padres se desarrollan en la Unidad de Hospitalización Toco-ginecologica del hospital alcazareño de lunes a viernes, a primera hora de la mañana, en grupos reducidos de madres y bajo la coordinación de Inmaculada Morales, la enfermera encargada de reforzar, antes de que se marchen a su domicilio, los conocimientos y recomendaciones que individualmente han recibido por el resto de personal de Enfermería durante el tiempo que han permanecido ingresadas.
Las madres y, como novedad, próximamente también los padres, que participen en la citada Escuela recibirán toda la información sobre los hábitos y cuidados de puericultura necesarios. Por un lado, se les ofrece recomendaciones higiénico-sanitarias sobre los cuidados básicos del recién nacido (cómo debe ser el baño, la cura del cordón, el cambio de pañales, las correctas posiciones del bebé a la hora de dormir, la necesidad de realizar paseos diarios, etc.). Del mismo modo, inciden en la importancia de someterse a los controles periódicos en su centro de salud y a las pruebas metabólicas.
Lactancia materna
Asimismo, reciben recomendaciones teóricas y prácticas sobre la lactancia, ya sea materna, mixta o artificial. En el caso de la lactancia materna, las profesionales de Enfermería indican a las madres la forma, el tiempo y la frecuencia de la misma, los cuidados de la mama, la alimentación e higiene que se debe practicar, etc. Sobre la lactancia artificial, les enseñan cómo deben preparar los biberones, cuándo deben dárselos a sus bebés, medidas posturales para evitar reflujos, e indican cómo debe realizarse la higiene y esterilización de los biberones.
Según apuntan las enfermeras que coordinan este servicio, la información que más solicitada por las madres está relacionada con la lactancia materna, práctica natural que, tanto desde la Escuela de Padres del Hospital ‘La Mancha Centro’ como del SESCAM, se fomenta con especial incidencia gracias a los beneficios que aporta al bebé y a la propia madre.
Intercambio de experiencias
La dinámica de grupo utilizada en cada una de las sesiones además propicia que las madres puedan intercambiar experiencias entre ellas mismas sobre los hábitos de puericultura, al mismo tiempo que pueden presenciar de forma práctica cómo se realiza correctamente, por ejemplo, una cura de un cordón umbilical o baño.
En definitiva, con esta Escuela de Padres se trata de garantizar en todo momento la continuidad de cuidados proporcionando a las parejas toda la información necesaria para que, posteriormente, puedan atender de forma adecuada a su bebé en el domicilio.