lunes, 15 de marzo de 2010
Un comité de expertos concluye que el parto vaginal es seguro tras una cesárea
El panel insta a las sociedades científicas a revisar sus guías de práctica clínica
Reuters ELMUNDO.es
Washington.- Tener un parto vaginal después de haber tenido hijos mediante una cesárea es seguro. Esta ha sido la conclusión de un panel independiente de expertos de los Institutos Nacionales de la Salud de EEUU (los NIH), que recomienda que se ofrezca esta "opción razonable" a las gestantes.
El panel señala que a muchas mujeres estadounidenses, incluso aquellas con escaso riesgo de complicaciones durante el parto, no se les ofrece la opción de un parto vaginal. De acuerdo con sus conclusiones, no existe de por sí ninguna razón para que una mujer que se ha sometido a una cesárea se someta obligatoriamente a tal intervención de nuevo si posteriormente quiere tener hijos mediante un parto natural.
Los expertos citan "investigaciones rigurosas" que constatan que intentar un parto natural tiene éxito en cerca del 75% de los casos. Asimismo, los riesgos de mortalidad son menores si a la parturienta se le da la opción de tener un parto natural, incluso si finalmente es necesario practicar una cesárea.
"Las decrecientes tasas de partos vaginales tras una cesárea y las crecientes tasas de cesáreas durante los últimos 15 años parecerían indicar que es preferible planear una segunda cesárea en lugar de intentar un parto [natural]", ha dicho el doctor Gary Cunningham, presidente del panel de expertos de los NIH. De hecho, así lo han sugerido algunos estudios.
"Sin embargo, la evidencia actualmente disponible sugiere un panorama muy diferente: merece la pena considerar intentar un parto [vaginal] y puede ser preferible para muchas mujeres", añade este especialista, que dirige el departamento de ginecología y obstetricia en el Southwestern Medical Center de la University de Texas en Dallas.
El comité de expertos cita dos investigaciones recientes realizadas en EEUU que demostraban que el 30% de los hospitales habían dejado de ofrecer a las mujeres la opción de un parto vaginal si se habían sometido a una cesárea. Algunos especialistas temen que las incisiones de la primera intervención podrían romperse por la presión de las contracciones, poniendo en peligro a la madre y al bebé. Sin embargo, los estudios han mostrado que la tasa de rupturas es inferior al 1%.
Riesgos
"Hay todavía mucho que no sabemos sobre qué mujeres tendrán éxito sometiéndose a un parto vaginal tras una cesárea, pero creemos que es esencial que los deseos y preferencias de una mujer sean respetados en el proceso de decisión", señala Cunningham, según la nota distribuida por los NIH.
La seguridad es la principal preocupación, tanto para la parturienta como para sus sanitarios, al decidir si intentar un parto vaginal o repetir la cesárea. Cada opción implica importantes riesgos y beneficios tanto para la madre y al hijo. Esto supone un profundo dilema porque los beneficios para la mujer pueden implicar mayores riesgos para el bebé y viceversa.
Por ejemplo, las tasas de histerectomía son similares en ambos tipos de parto, mientras que las rupturas uterinas son más frecuentes en mujeres que han intentado un parto vaginal. Sin embargo, la mujer que ha tenido un parto vaginal tras una cesárea sufre menos anomalías en el crecimiento y posición de la placenta en futuros embarazos.
Sin embargo, la falta de evidencias de calidad sobre qué factores médicos y no médicos impide calcular con precisión los riesgos, lo que podría facilitar la decisión de parto natural o quirúrgico. Por eso, los especialistas recomiendan que se lleven a cabo más investigaciones para comprender los factores médicos y no sanitarios que influyen en la decisión del tipo de parto.
En vista de sus conclusiones sobre la relativa seguridad de los partos vaginales tras una cesárea, el panel insta a las sociedades científicas a revisar sus guías de práctica clínica. Actualmente, el American College of Obstetrics and Gynecology no recomienda el parto vaginal para mujeres que han tenido tres o más cesáeras.
Las tasas de cesáreas han crecido en EEUU, pasando el 20.7% de los partos en 1996 al 31.1% en 2006. Casi el 40% de las cesáreas practicadas anualmente en este país se producen en mujeres que ya se han sometido anteriormente a una cesárea.
En España, las tasas de cesáreas también se han disparado, sobre todo en los centros privados. Así, según un estudio realizado en 2005, en la Comunidad de Madrid, la tasa de partos por cesárea se situó en el 25,9%: en el ámbito público el porcentaje fue del 21,1%, en el privado alcanzó el 34,9%.
jueves, 17 de diciembre de 2009
Partos con menos bisturí
Usted está embarazada. A punto de salir de cuentas. Piensa dar a luz en el hospital más cercano a su lugar de residencia. Es lógico: está convencida de que la asistencia al parto es parecida en todos los centros. Pero no es así. En España, un hospital público puede tener una tasa de cesáreas 3,5 veces mayor que otro situado a menos de 100 kilómetros de distancia. Algunos hospitales terciarios, que son los que concentran más casos de parturientas de riesgo, tienen cifras más bajas que muchas clínicas privadas o centros comarcales. Y la probabilidad de que salga del paritorio con una molesta episiotomía incisión en el periné, aunque su parto sea normal, también puede reducirse casi a la mitad según el centro.
Otros aspectos difíciles de medir, pero también decisivos para la futura salud de madre e hijo, como la participación de la mujer, la calidad del vínculo con el bebé o la instauración de la lactancia materna, pueden variar según las prácticas que establezcan los diferentes protocolos hospitalarios.
Un informe reciente del Atlas de Variaciones en la Práctica Médica en el Sistema Nacional de Salud (Atlas VPM), un proyecto con financiación pública que establece indicadores de calidad asistencial, ha analizado todas las altas hospitalarias por parto producidas en los hospitales públicos de 13 comunidades autónomas durante los años 2003-2005. Sus autores concluyen que no son la edad ni el riesgo obstétrico de las pacientes las razones que explican semejante variabilidad en las tasas de cesáreas, sino las diferencias en los estilos de la práctica clínica de los profesionales que intervienen en la asistencia al parto. El coordinador científico del Atlas VPM, Enrique Bernal, explica que al excluir -entre otras- las tres indicaciones mayoritarias para practicar una cesárea, que son que el niño venga de nalgas, la cesárea previa y la distocia -parto anormal-, sigue existiendo un porcentaje de cesáreas del 15%.
Según el documento, algunas variables, como el mayor número de obstetras en la plantilla, el nivel tecnológico del centro -tener una UCI neonatal- o el menor nivel socioeconómico del área geográfica, influyeron en que la tasa fuera mayor. Las preferencias de las mujeres tampoco pueden explicar semejante variación, advierte Bernal, también director de la unidad de investigación en servicios sanitarios del Instituto Aragonés en Ciencias de la Salud (IACS), "porque, por ley estadística, es de esperar que en poblaciones suficientemente grandes sus preferencias se distribuyan aleatoriamente".
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya estableció a finales de los años ochenta que un porcentaje mayor del 15% es poco justificable. Sin embargo, en España los números se mantienen en una media de entre el 22,2%, en los hospitales públicos, y el 36,6%, en los privados, según los datos más recientes (de 2005). Revisar semejantes cifras es posible, como demuestra un proyecto piloto dirigido desde el hospital de Manacor, en Mallorca, que está consiguiendo adecuar los números a la evidencia científica.
Su impulsor, el jefe del servicio de obstetricia y ginecología del hospital de Manacor, Andrés Calvo, insiste en que "lo esencial no es hallarse por debajo de una cifra mágica de cesáreas, sino hacerlo bien y no practicar más cesáreas de las necesarias". Su estrategia ya dio buenos resultados en las islas Baleares entre los años 2003 y 2005, y desde abril del 2009 se está iniciando en otros seis hospitales de la Península. Para Calvo, una de las claves es que este protocolo "sea asumido por todo el equipo profesional y exista un buen seguimiento".
Desde que el Ministerio de Sanidad impulsara la Estrategia de Atención al Parto Normal (EAPN), aprobada por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) en 2007, una red de formadores está extendiendo por todo el país las recomendaciones de la OMS y la literatura científica. Así, en la mayoría de los partos en mujeres de bajo riesgo (casi el 90% de los casos), algunas prácticas, como la monitorización continua del latido fetal, que impide la libertad de movimientos de la parturienta, o la rotura de la bolsa y la inducción por oxitocina, que aceleran artificialmente las contracciones y pueden producir efectos secundarios, están siendo sustituidas por otras más respetuosas con el proceso fisiológico.
Como la auscultación intermitente o el tratamiento alternativo del dolor, con bañeras de agua caliente, inyecciones de agua destilada o analgesia epidural a dosis más bajas, que permitan andar. Los efectos de este cambio sobre las tasas de cesáreas, partos instrumentados y episiotomías están siendo espectaculares en algunos centros públicos tan dispares -tanto en volumen de pacientes como en situación geográfica- como los de Cruces (Bilbao) y Las Palmas (Canarias), y en otros comarcales como los de Alcañiz (Aragón), Vila-real (Castellón) y Huércal-Overa y Úbeda, en Andalucía.
La obstetra Pilar de la Cueva, coordinadora de la EAPN y directora del programa formativo para profesionales, admite que este cambio implica mayor ratio de matronas por mujer, pero tiene muchas contrapartidas económicas porque reduce días de estancia, uso de quirófano, material e inversión en aparatología, y sobre todo disminuye la tasa de morbimortalidad de madre y recién nacido. "Además, existe toda una serie de efectos secundarios de la cesárea que no se registran, como las secuelas respiratorias a corto y largo plazo en el bebé o el malestar psicológico y las secuelas físicas en las madres", añade De la Cueva.
Sigue vigente en la sociedad la creencia errónea de que siempre es más segura que un parto vaginal. ¿Por qué? "La creencia en la bondad de una atención medicalizada de los partos normales está muy arraigada en la sociedad, no sólo entre los profesionales", aclara Charo Quintana, obstetra, ex consejera de Sanidad del Gobierno de Cantabria. "Le estamos atribuyendo al parto tecnológico toda la reducción alcanzada en la morbimortalidad materna y perinatal, cuando, en realidad, se debe a la mejora en el estado de salud de las mujeres, de sus condiciones de vida y de la atención prenatal, la disminución del número de partos y la utilización de la tecnología adecuada para los de riesgo", continúa.
Quintana es coordinadora científica de la Guía de práctica clínica sobre la atención al parto normal en el SNS que va a editar el Ministerio en los próximos meses. La guía es la primera elaborada, además de por un equipo de expertos (obstetras, comadronas, pediatras y anestesistas), por usuarias representadas por la asociación El parto es Nuestro. El documento va a promover cuidados ajustados a las circunstancias de parto de cada mujer y al respeto de su autonomía. "No se está abogando por volver a los partos de antaño, ni a los partos y nacimientos sin atención profesional", insiste Quintana. "Todo lo contrario, ahora disponemos de un conocimiento sobre la fisiología del parto que no teníamos antes. Estamos en condiciones de atenderlos mejor que nunca, vigilando estrechamente cualquier alteración e interviniendo sólo si es necesario y con las actuaciones más adecuadas".
Cada día hay más mujeres que así lo experimentan en su propia carne. Isabel Martínez es una de ellas. Vive en Jaén, pero parió a su hijo Pablo a finales de setiembre en el hospital San Juan de la Cruz de Úbeda, a 50 kilómetros de distancia de su casa. Dio a luz sin grandes lujos, en una habitación interior sin ventana, donde, sin embargo, se sintió "como si estuviera en casa". Estuvo horas paseando por los pasillos, se dio una ducha de vez en cuando y le controlaron el latido del corazón de su hijo de forma intermitente con un monitor "a ventanas" -unos 20 minutos cada hora-. Sintió dolor, pero no quiso la epidural. Sólo recuerda comodidad, alivio. Cuando Pablo nació, el matrón se lo puso encima del pecho por debajo del camisón, piel con piel, como indican los libros. No se desgarró ni le hicieron ningún corte. A las pocas horas ya se levantaba, y el niño se agarró al pecho enseguida.
El caso de Isabel está dejando de ser una excepción en Andalucía. Con un Proyecto de Humanización de la Atención Perinatal (PHAPA) que contempla las preferencias de la mujer en aspectos como el acompañamiento o la posición en el parto, buena parte de los hospitales públicos de esta comunidad autónoma está actualizando sus protocolos para convertir el parto de Isabel en un acontecimiento cada vez más generalizado en las mujeres de bajo riesgo.
Extraído de: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Partos/bisturi/elpepusoc/20091211elpepusoc_2/Tes
martes, 23 de junio de 2009
No se recomiendan cesáreas planificadas en partos prematuros
jueves, 28 de mayo de 2009
Sanidad detecta un uso desigual de las cesáreas en España y apuesta por partos menos intervencionistas
Tras su participación en la 'I Jornada técnica de estándares y recomendaciones sobre unidades sanitarias', que se está celebrando en la sede del Ministerio de Sanidad y Política Social, la doctora Colomer destacó que el 23 por ciento de los partos en los hospitales públicos se practican por cesárea, mientras que en el ámbito privado la tasa es de más de un 30 por ciento.
"Aunque no son estrictamente necesarias, su uso van aumentando progresivamente", explicó a Europa Press esta experta, debido al auge de "una medicina defensiva y por un miedo a que haya problemas si el parto se complica mínimamente". Por ello, insistió en desarrollar un "protocolo más unificado y común para todos los hospitales" que determine cuándo hay que practicar una cesárea para evitar así "mucha interpretación individual".
Además, el uso de esta técnica está condicionado por la desinformación de muchas mujeres, que incluso "la prefieren a pesar de que tiene más riesgos que un parto normal", señaló Colomer.
Por ello, el Ministerio trabaja con expertos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y las sociedades de matronas para buscar una solución a estas prácticas ya que el 80 por ciento de los partos pueden ser naturales sin la intervención decisiva de los profesionales. "Se recomienda que la tecnología esté disponible pero que no se utilice, ya que es más satisfactorio que el parto vaya a su ritmo y sea menos intervencionista", explicó.
Dentro de la estrategia específica de Atención al Parto Normal, aprobada por Sanidad en 2007, "se recomienda que la tecnología esté disponible pero que no se utilice, ya que es más satisfactorio que el parto vaya a su ritmo y sea menos intervencionista", explicó.
La Agencia de Calidad del SNS ha presentado hoy un documento de estándares para la maternidad hospitalaria en el que se recomienda que exista la posibilidad de usar distintos tipos de analgesia para disminuir el dolor de distintas maneras, no sólo con epidural. Del mismo modo, Sanidad recomienda que las unidades de maternidad dispongan de mecanismos para que la mujer pueda elegir la postura en que parir, así como que el parto y el preparto se puedan hacer en el mismo lugar, sin estar cambiando de salas o plantas.
"Hay veces que las mujeres son atendidas en una planta y luego pasan a paritorio en otra sala, por lo que se recomienda que esté todo junto y que el centro de la atención sea la mujer para que no se tenga que mover ella sino los profesionales", explicó Colomer.
martes, 12 de mayo de 2009
El 30% de los partos en España se realiza mediante cesárea, según un estudio
Los autores de este trabajo creen que el número de estas intervenciones resulta "excesivo"lunes, 6 de abril de 2009
Partos más naturales para 700.000 madres potenciales en Galicia

Las mujeres gallegas son madres por primera vez con una edad media de poco más de 31 años, según los últimos datos estadísticos de que se disponen. Exceptuando en A Coruña, donde dejan el primer embarazo por término general hasta los 31´5 años, en las otras tres provincias gallegas, el índice es el mismo: 31´1.Las madres potenciales en la comunidad, aquellas que se encuentran en edad fértil, son las que por definición se engloban en edades comprendidas entre los 15 y 49 años (las cuestiones estadísticas no entienden de salvedades morales) y ascienden en la actualidad a 664. 865. Un colectivo que forma parte del 1, 4 millones de mujeres que residen en toda la Galicia, el 45´7% de la población total. En 2006, la media de bebés fue de 1´1 por mujer en edad de concebir. En concreto, en Pontevedra, que encabeza la lista, se produjeron 1´1 hijos por mujer fértil; le sigue A Coruña, con uno y Lugo y Ourense con solo 0´9 nacimientos.La provincia pontevedresa también registra un dato curioso, pues en 2007, el último periodo registrado, fue la única en la que hubo nacimientos en todos sus concellos, con un mínimo de tres bebés en Dozón (Deza), a diferencia del resto de lacomunidad. En A Coruña, por ejemplo, existieron cinco municipios sin partos. El numero total de niños y niñas gallegos ascendió a 21.670 de los que 8.979 son coruñeses; 8.455 pontevedreses; 2.175 lucenses, y 2.061 ourensanos. Alternativas La ciudad de Pontevedra dispone de una media de edad de entre las más jóvenes de Galicia y también de una elevada tasa de natalidad relacionada con el número de mujeres en edad fértil. En dicha capital hay cerca de 20.000 madres potenciales, lo que supone que casi la mitad de las pontevedresas podrían concebir un hijo. Por otro lado, la mayoría de los nacimientos de la comarca se producen en el Hospital Provincial. Por estas circunstancias y otras estadísticas, el Servizo de Xinecoloxía e Obstetricia del CHOP (Complexo Hospitalario de Pontevedra) organizó esta semana una jornada sobre Novas alternativas para o parto no século XXI, en la que analizó nuevas formas de dar a luz y minimizar la asistencia en el parto. Al encuentro acudieron cerca de 100 participantes, fundamentalmente matronas y ginecólogos de toda Galicia, con la intención de sensibilizar a los profesionales de la salud sobre la necesidad de "devolverle a la mujer y su entorno el protagonismo en el proceso del parto" un concepto con el que "está realmente comprometido nuestro departamento y todo el Chop". Así lo explicó una de las ponentes y organizadoras, Ruth Aguiar, quien defiende los derechos de las usuarias a un "parto respetado y seguro" y que reclama la utilización de técnicas más "libres y naturales" matizando que "siempre respaldadas por evidencias científicas y médicas". Al igual que en muchos foros, congresos y reuniones públicas y profesionales de todo el mundo, Aguiar demanda la puesta en marcha en los hospitales de alternativas para dar a luz. No por que las actuales sean obsoletas o inválidas, sino porque, como ella misma explica, "están demasiado intervenidas o realizándose intervenciones innecesarias en mujeres que no lo necesitan". En este curso se reivindicaron los partos en casa como ya se está haciendo en varios países europeos, dar a luz en el agua, en posición vertical o de forma natural, con matrona e incluso sin médico, como se hacía hasta hace unos años, una teoría "totalmente válida, saludable", afirma Aguiar.
Víctor Sariego
martes, 17 de marzo de 2009
La Asociación "El parto es nuestro" critica la elevada tasa de cesáreas que se realiza en un Hospital de Castilla-La Mancha
El colectivo solicita una revisión de las prácticas y que las mismas se adecúen a la Estrategia Nacional de Atención al Parto NormalUna fábrica de cesáreas. Es el calificativo que emplea la Asociación "El parto es nuestro" para referirse al Hospital Santa Bárbara de Puertollano, Ciudad Ral, donde al parecer, y por la información que dispone este colectivo, existe una tasa de cesáreas del 55%. Un porcentaje que Ángela Müller, Vicepresidenta de "El parto es nuestro", considera "inadmisible en un hospital de la red pública".
Un protocolo obstétrico inadecuado según el colectivo
En declaraciones, Müller explica que el hospital Santa Bárbara cuenta con un protocolo obstétrico por el que se prescribe la cesárea "de manera habitual". De hecho, a la hora de indicar la práctica de la cesárea en algunos supuestos, Müller señala que el protocolo obstétrico lo contempla en casos de que la parturienta presente una problemática social que así lo indique o que también se indicarán "en todos los casos de primíparas añosas de más de 35 años" como así aparece reflejado en el contenido de dicho protocolo y al que el colectivo "El parto es nuestro" ha tenido acceso. Para esta asociación, el Hospital Santa Bárbara no sólo estaría ostentando el récord absoluto entre los centros hospitalarios españoles, sino que además se desmarca del proceso iniciado por el Ministerio de Sanidad con su Estrategia de Atención al Parto Normal que nace con el firme propósito de humanizar la atención al parto, propone revisar las prácticas actuales en la atención al parto, eliminar intervenciones innecesarias e incorporar nuevas alternativas a las ya existentes. Dicha Estrategia, fruto de la reflexión común a lo largo de dos años entre sociedades profesionales, asociaciones de mujeres, usuarias y administraciones sanitarias para situar en su justa dimensión fisiológica la atención al parto, se ha diseñado con el afán de disminuir la creciente medicalización que existe a la hora de que las mujeres den a luz.
Una tasa que choca con lo recomendado por la OMS
Partiendo de esta premisa que marca el propio Ministerio de Sanidad, Ángela Müller critica el excesivo nivel de medicalización en la atención al parto que se estaría produciendo en el hospital Santa Bárbara con la práctica extendida de la cesárea. Además, y como añade Müller, el elevado porcentaje que presenta el centro hospitalario de Puertollano chocaría con lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cual sugiere que en ningún caso se supere el 10-15% de cesáreas. Estos principios que elaboró la OMS acerca del cuidado perinatal se remontan al año 1985 y Müller no entiende cómo no se tienen en cuenta en el Hospital Santa Bárbara. Vuelve a insistir la Vicepresidenta de la Asociación "El Parto es nuestro" que en un centro sanitario público no debería presentar una tasa de cesáreas tan elevada "en la red privada no podemos entrar pero esto no tendría que ocurrir en un hospital público". Sobre la tasa de cesáreas como indicador de la calidad de la asistencia obstétrica, y en el extremo opuesto, el colectivo menciona el recientemente otorgado Premio del Sistema Nacional de Salud al Departamento de Obstetricia del Hospital Público "Inmaculada" de la localidad almeriense de Huércal-Overa, cuya tasa de cesáreas no supera el 11%. Otras intervenciones que según refleja "El parto es nuestro" se llevan a cabo con más frecuencia de la deseada en el hospital Santa Bárbara, y referente a la atención al parto, serían la estimulación con oxitocina. Se trata de una hormona que normalmente la segrega el propio cuerpo de la mujer cuando está de parto y Müller señala que en este caso se introduce de manera sintética para acelerar la dilatación pero advierte que es una práctica indicada "cuando haya algún problema en la mujer que da a luz y que así lo requiera". Igual estaría sucediendo con las Episiotomías, una práctica que como añade Müller "estaría indicada en algunos casos pero no como práctica habitual".
Solicitan una revisión de las prácticas en la atención al parto
Por lo expuesto, la Asociación "El parto es nuestro" solicita una revisión de las prácticas y protocolos utilizados en la atención al parto en el Hospital Santa Bárbara de Puertollano, la implantación de nuevas prácticas acordes con las indicaciones de la OMS, de la Estrategia de Atención al Parto Normal, del Ministerio de Sanidad, y evidencia científica actualizada. Para el colectivo, este cambio reducirá necesariamente el índice de partos instrumentales y cesáreas, mejorando las estadísticas e indicadores de este hospital y mejorando la calidad de la atención al parto de todas las mujeres y todos los bebés de la zona. "El parto es nuestro", una asociación fundada en el año 2003 y con sede en Madrid, cuenta en la actualidad con más de 360 personas afiliadas. Tal y como explica Müller, desde octubre de 2007 colaboran con el Ministerio de Sanidad para el diseño de la Estrategia de Atención al Parto Normal que se estructuraría en cuatro grandes líneas: abordaje de prácticas clínicas basadas en el mejor conocimiento disponible, participación de las mujeres en la toma de decisiones, formación especializada y continuada de profesionales sanitarios, e investigación, innovación y difusión de buenas prácticas en la materia. Müller hace extensible el deseo que mueve a este colectivo, "que el parto no se conciba en España como una patología" y hace un llamamiento tanto a profesionales de los centros sanitarios como a las mujeres para que se implemente una actitud de mayor responsabilidad en este tema.
J. Carlos Sanz
miércoles, 25 de febrero de 2009
Programar la cesárea es nocivo para la salud respiratoria del bebé