sábado, 12 de septiembre de 2009

Alimentación: Ensalada de berros y endibias

Receta de cocina natural y energética
Por Montse Bradford
Ingredientes (3-4 personas)
1 manojo de berros lavados y cortados a trozos grandes
2 endibias cortadas a lo largo en varios trozos
Rabanitos cortados a rodajas finas
½ taza de maíz cocido,
½ taza de alga wakame o arame (remojada 5 minutos con agua fría y cortada a trozos),
1 manzana roja, descorazonada y cortada a rodajas y 1 zanahoria cortada a cerillas muy finas (rociadas con unas gotas de limón para que no ennegrezcan).
Aliño: 1 cucharada sopera de miso blanco, 2 cucharadas soperas de mostaza, 3 cucharadas sopera de jugo concentrado de manzana, 1 cucharada pequeña de aceite de sésamo tostado, hierbas aromáticas frescas al gusto.

Preparación
Colocar los ingredientes de la ensalada en una fuente grande.
Mezclar los ingredientes del aliño y añadir un poco de agua hasta obtener la consistencia deseada. Servir con la ensalada.
Las Algas
Gracias a su gran contenido en minerales, las verduras del mar nos ayudan a depurar, perder peso, remineralizar nuestros huesos, tonificar nuestro sistema nervioso y crear una buena calidad de sangre. Produce en la sangre un efecto alcalinizante y puede depurar nuestro sistema de los efectos ácidos de la dieta moderna. También pueden ayudar a disolver grasas y depósitos de mucosidades que aparecen en el cuerpo, por un exceso de grasas saturadas y productos lácteos. Las verduras del mar alcanzan más de un 25% más de minerales que la leche, aunque virtualmente no aportan calorías. Son ricas en vitaminas A, B, C, D3, E, K, y en menos cantidad la B12 (que difícilmente se obtiene con alimentos de origen vegetal).

Almacenamiento y preparación
Se suelen adquirir secas y es aconsejable guardarlas en recipientes herméticos. Al cocinarlas casi todas aumentan de tamaño, unas más y otras menos. Los tiempos de remojo también cambian, según la textura del alga. Siempre se lavan rápidamente debajo del grifo con agua fría y luego se dejan en remojo, el tiempo recomendado. Hay algunas de las algas, que por su delicado sabor y textura, pueden consumirse después de remojar, haciéndolas muy versátiles, ya que se pueden añadir al final de toda clase de platos. Estas son: Wakame, Dulce y Arame.
En general, diríamos que las algas son el comodín de la baraja y se pueden integrar a toda clase de preparaciones: desde sopas, ensaladas, platos de verduras, de cereales, proteínas vegetales, e incluso utilizar el alga agar agar en postres.
Os recomiendo que descubráis este mundo, todavía desconocido para muchos, especialmente en los países del Occidente. No sólo por su fácil utilización e integración en cualquier cocina y tradición; pero por sus excelentes cualidades para todos, desde los más pequeños hasta los mas ancianos.

La experiencia del parto natural

Los nacimientos en el hogar
Por Mikel Mantxola
La definición del parir natural que existe en nuestra cultura es más amplia, aunque en muchos casos se venda la versión natural de moda igual que se vende lo bio, que de natural y de “bio” no tiene más que el nombre.
Numerosas madres se refieren a que han tenido un parto natural porque en su asistencia no se ha utilizado ningún tipo de instrumento extractor como el forceps, la ventosa o las espátulas, por ejemplo, pero ignoran que en su parto se ha empleado un suero cargado de oxitocina, o que han parido en la posición menos fisiológica posible (tumbadas), o que el cordón umbilical ha sido seccionado antes de tiempo… y el recién nacido trasladado a una máquina incubadora…
Acabo de enumerar estas prácticas por citar algunas de las que nos alejan bastante del hecho natural y fisiológico de parir y nacer. Por supuesto, y por sentido común, no estoy en contra del progreso en la ciencia y tecnologías médicas siempre que sean utilizadas claramente en beneficio de la madre y del hijo, y siempre que no se abusen de ellas como está ocurriendo.
Sería utópico pensar en mi caso, después de 20 años asistiendo partos y trabajando con mujeres y niños, que todas las madres pueden parir de manera natural, pues siendo así, la profesión del obstetra o de la comadrona no tendría razón de ser. Si todo fuera tan fácil y tan perfecto y tan fisiológico y tan natural… ¿para qué tanta parafernalia? Descalificar gratuitamente todos los avances en la atención Materno-infantil sería una memez; nunca lo he hecho ni lo haré, aunque sí mantengo mi voz crítica hacia la evolución de la atención moderna al parto como acto casi quirúrgico, y reivindico el derecho de cualquier pareja a decidir parir en otro espacio que no sea la institución hospitalaria, mucho más íntimo, familiar, libre y ecológico como es la casa, el hogar.
Cuanto más avanzamos a nivel intelectual y tecnológico más perdemos nuestra raíz de mamíferos, nuestros instintos e incluso nuestra estructuración corporal, que nos permitía hasta hace algunos decenios parir sin demasiada ayuda de nadie en la mayoría de los casos. No se desarrolla igual, por ejemplo, la musculatura pélvica de una mujer africana que trabaja la tierra, que la musculatura de una europea sentada ocho horas al día delante de un ordenador… teniendo en cuenta además, que por su cultura la africana tendrá su primer hijo a los 15-16 años, y la europea a los 30…
Tal vez por estas y otras razones similares también de índole mental (nuestra civilización es la más paranoica de todas), parir en el mundo moderno supone todo un reto que nos ha alejado tremendamente de lo que había sido hasta hace pocos años. Aun así, pienso que nuestra cultura y nuestra tecnología nos permitirían disfrutar más del proceso del parto en condiciones que se acerquen al hecho biológico y emocional del mismo sin que por ello perdamos la alta cuota de seguridad que se ha alcanzado en occidente.
El ejemplo holandés
En Holanda, un país de referencia europea en muchos aspectos del progreso humano, la mitad de los partos se asisten en la casa a cargo de equipos de comadronas pagados por el Sistema Nacional de Salud Holandés, uno de los más avanzados del mundo en salud materno-infantil. ¿Sus estadísticas? Envidiables. La morbilidad (problemas en los partos tanto de la madre como del niño) es menor que en los países donde las mujeres paren en el hospital; y la mortalidad perinatal es la misma. Disminuyen enormemente la utilización de forceps, ventosas y anestesias, al igual que baja el número de cesáreas. En cambio, como hemos dicho antes, la salud de la madre y del niño es mejor, ya que existe muy poco intervencionismo, y por lo tanto menos efectos secundarios…Pero… ¿Qué se hace en Holanda cuando un parto normal en la casa se complica? Pues muy sencillo, el parto se deriva al hospital más cercano para ser intervenido o tratado con tecnología más sofisticada… Lo mismo que hacemos nosotros aquí. Es de pura lógica, parir en casa no significa rehusar al parto tecnológico-hospitalario si realmente es necesario. -¡Para eso está el hospital!, pensamos.
Un ejemplo claro de progreso y efectos secundarios puede ser la famosa anestesia epidural, sin duda un gran logro de la medicina moderna para combatir el dolor en los partos. La utilización de la misma se hace interesante en aquellas mujeres cuyo exceso de dolor en el parto es inaguantable o provoca una rigidez tal en la misma que bloquea el proceso de dilatación. Pero, la utilización masiva de la misma provoca que muchos de los procesos de expulsión del niño sean instrumentales, es decir, que quien va a sacar al bebé no es la madre, ya que por efecto de la anestesia no siente ganas de empujar, sino el obstetra con un instrumento extractor, con los posibles riesgos derivados del mismo… Con esto no quiero decir que las mujeres no tengan derecho a la anestesia epidural, lo que reivindico es que se les dé otras alternativas para trabajar el dolor y que puedan elegir (masajes, bañera caliente, movimientos, deambulación, la cuerda, pelotas, homeopatía, reflexoterapia…..) entre ellas y también la epidural, por supuesto.
Puestos en ello, ¿cuáles son las características que diferencian un parto natural, domiciliario, de un parto hospitalario? ¿Por qué cada vez aparecen más madres y padres que deciden evitar si es posible la asistencia hospitalaria del nacimiento de su hijo? Globalmente la respuesta es sencilla: para aumentar la seguridad, el dar a luz ha pasado de ser un acto íntimo y familiar a ser un protocolo clínico-quirúrgico-tecnológico cada vez más sofisticado. De realizarse en el nido ecológico de la pareja, a realizarse detrás de las puertas infranqueables de la institución hospitalaria, cuyo protagonismo ha sido robado a los verdaderos actores del parir y del nacer, que son la madre y el niño.
Respeto a la intimidad
El autor del libro Nacimiento sin violencia F. Leboyer decía en alguna de sus conferencias: Un acto vital, intuitivo e instintivo de la vida sexual de la mujer, lo transformamos en un proceso industrial, como si fuera una cadena de producción…
Respetar la intimidad, el tiempo, el mundo único y específico de cada mujer, de cada familia, sus expresiones y sus emociones, sus miedos y sus preocupaciones, sus fantasías, la respiración, los suspiros, las posturas, la libertad de expresar lo incontenible… lo que no se puede explicar de la experiencia de parir, pero sí se puede vivir y sentir… Escuchar atentamente… Compartir la intensidad y el silencio, las pausas, el sudor, la ilusión por el que está llegando… Aliviar, pero no suprimir… Ayudar humildemente con la experiencia, pero sin mandar… Cuidar amorosamente… Emocionarse como si fuera la primera vez… He aquí las premisas para cualquier profesional que atienda un parto natural, porque es la esencia de lo que piden cada vez más madres para ser acompañadas y asistidas en uno de los días más trascendentes de su vida.
Afortunadamente ya hay profesionales hospitalarios en cuyos servicios de atención al nacimiento se manejan criterios cercanos a lo anteriormente descrito, y que entienden abiertamente la decisión de muchas parejas de no utilizar los cauces más convencionales para tener su hijo. Esto es lo deseable, tener un abanico de posibilidades y la libertad de elegir. Me parece bien que haya mujeres que no quieran sentir ni una sola contracción dolorosa, para eso está el hospital y las anestesias.
Mujeres que se sientan mucho más seguras al lado de un quirófano o incluso dentro de él con una cesárea programada. Me parece fenomenal también que acudamos al hospital por el aspecto preventivo del por si acaso, o por el aspecto práctico de los tres días sin preocuparse de nada, porque el niño está mas vigilado… Cada núcleo familiar tendrá sus razones para hacerlo aquí o allá, de una manera o de otra… pero deberían coexistir diversas opciones que salgan del pensamiento único, tan alienante en los últimos tiempos…Y repito: poder elegir con información y con libertad.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Nuevo grupo de doulas en Girona

(Aunque es una notica de hace unos meses la publicamos por lo interesante de la misma.)
Con el objetivo de acompañar a las mujeres en la maternidad y la crianza de los hijos será presentado mañana de forma oficial el equipo de doulas y comadronas Mudra, en el Centro Cívico Ter de Girona. Se trata de un grupo de personas especializadas en partos domiciliarios y espacios de educación que ofrecen una atención integral y personalizada a las familias.
La cita es a partir de las 18:30 y el programa de inauguración incluye la disertación de Ángeles Hinojosa, presidenta de la Plataforma pro Derechos del Nacimiento.
Isabel Vidal Font, una de las fundadoras de Mudra, ha accedido a una entrevista con Noticias Positivas para explicar el concepto de doula y detallar el alcance del proyecto:
Noticias Positivas: ¿Qué es una doula?
Isabel Vidal Font: Una doula es una mujer formada para dar soporte emocional y acompañar a la mujer durante el embarazo, el parto, postparto y la primera etapa de crianza de los hijos.La palabra doula tiene su origen en la antigua Grecia y se cree que era la esclava que la familia ponía a disposición de la mujer, que acababa de dar a luz. Actualmente, esta figura se está profesionalizando y en algunos países, ya tienen una clara función social, puesto que la estructura familiar nuclear comporta que a menudo las mujeres están muy solas y sin referentes.
N+: ¿Cómo se acompaña a una mujer embarazada?
I.V.F.: Se concierta una primera visita con las comadronas para conocerse e intercambiar toda la información necesaria para los preparativos. A partir de ese momento, se realizan visitas periódicas de control durante el embarazo y desde la semana 37 de gestación, el equipo de comadronas y doulas están en guardia a la espera del día del parto. Después de dar a luz también se hacen dos visitas más, la primera dentro de las siguientes 24 horas y luego en los días posteriores.
N+: El coste de este servicio, ¿está al alcance de cualquier mujer?
I.V.F.: El que algo sea caro o barato depende en gran medida del valor que cada uno demos a ese algo y de lo necesario que lo consideremos. Otra cosa es el dinero que cuesta, que es más objetivo. Lo que recomendamos es que cada pareja piense y valore la importancia que tiene para ellos el recibir a su bebé en la intimidad y calor de su propio hogar. Concretamente, nosotros cobramos 1800 euros por la atención de todo el proceso de gestación parto y posparto hasta la cuarentena, incluida la comadrona y la doula.
N+: Cada vez más mujeres se animan a dar a luz en sus casas, ¿qué pasos son necesarios para que todas las madres puedan tener la opción de elegir el lugar dónde parir?
I.V.F.: Es importante tomar consciencia de que el parto es un hecho natural, un proceso fisiológico. Dar información en este sentido es muy importante. A partir de aquí cada mujer podrá decidir mejor. Si una familia está informada va a poder escoger con más libertad. Para que los gastos quedasen cubiertos económicamente por igual, sea cual fuere el tipo de parto escogido, en casa o en el hospital, seguramente queda mucho camino por hacer.
N+: ¿Por qué muchas mujeres aún tienen miedo de parir en casa?
I.V.F.: Existe suficiente evidencia científica para dar apoyo a los partos domiciliarios como una opción segura para mujeres con embarazos de bajo riesgo. Dicen los estudios que un primer parto en casa es tan seguro como en el hospital e incluso, que un segundo parto es más seguro en casa que en el hospital. También parece demostrado que las mujeres que planean su parto en casa, con la asistencia de algún profesional calificado tienen bajos índices de mortalidad intraparto y neonatal, similares a los hallados en la mayoría de estudios sobre partos de bajo riesgo atendidos en los hospitales. Por otra parte, las mujeres que deciden tener un parto en su casa tienen un alto índice de seguridad y satisfacción y más del 87% de las madres y bebés no requieren traslado a un hospital.Ante los datos de evidencia científica, también hemos de tener en cuenta que un parto en casa es una opción que evidentemente tiene que decidir cada mujer y pareja. Tienen que decidir dónde y con quién se sentirán más seguros en este momento tan importante de su vida y de su hijo. La opción más segura individualmente para cada familia es la que escojan libremente, informados y de forma responsable.
N+:¿Cómo surge la idea de crear el equipo Mudra?
I.V.F.: Los miembros del equipo compartíamos un mismo espíritu y ganas de trabajar en la misma línea. El trabajo de estos últimos meses ha sido consolidar un poco la organización interna, la imagen, buscar un espacio físico donde ubicarnos y dar forma a nuestros servicios para difundirlos y darnos a conocer en nuestra zona.Escogimos Mudra como nombre para transmitir el respeto hacia la vida y las mujeres en su proceso de parto. Los mudras son los gestos con las manos que usan algunas religiones para meditar y nos dimos cuenta que las comadronas cuando esperan la llegada del bebé también dejan sus manos respetuosamente cerca y quietas, a la espera, como un mudra.
N+: ¿Qué otros servicios ofrecerán?
I.V.F.: Impartiremos cursos y talleres en una sala que nos ceden en centro Shen Girona, Teràpies Naturals, pues con ellos compartimos una misma filosofía de atención respetuosa e integral a los pacientes.
DATOS DE CONTACTO: Telf.: 972 483 993
Autor: Redacción/Adriana Pérez Pesce

El club de las madres lactantes de Utrera, Sevilla

El “alto índice” de fracaso de la lactancia en Utrera y “el grado de intolerancia" de la sociedad hacia esta práctica después de que el niño cumpla un año ha ocasionado que nazca en la localidad un grupo de apoyo a la lactancia materna, que ya trabaja para favorecer dicho hábito entre los utreranos, ofreciendo información veraz y apoyo a las mujeres que desean amamantar a sus hijos. Adherido al colectivo La Leche de Sevilla, la entidad local tiene como principal objetivo el de promocionar la lactancia, ya que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Sociedad Española de Pediatría lo recomiendan, como mínimo, hasta los dos años de edad.Para realizar sus actividades, el colectivo recibe el apoyo del Área de la Mujer del Ayuntamiento, así como de los dos centros de salud de Utrera. Precisamente, el Consistorio le ha facilitado un lugar de reunión, de manera que el grupo se reúne el primer miércoles de cada mes, a las seis de la tarde, en el centro de educación vial Andrés Campos, situado en la avenida del Ejército, junto al centro de Educación Infantil María Montessori.
De igual modo, cuenta con el apoyo de dos matronas y una pediatra que, con una larga trayectoria y experiencia profesional, ofrecen su ayuda de forma altruista. Todo ello va dirigido a las mujeres que vayan a ser madre, o a las que ya lo sean y estén lactando, que pueden acudir junto a sus hijos, parejas y abuelos. Y es que el éxito de la lactancia materna depende de muchos factores, “entre los que resulta de suma importancia la información pero, además, es muy importante el apoyo familiar que recibe la mamá", señala el colectivo.En las reuniones, los asistentes pueden obtener la información que precisen, al tiempo que les plantean la lectura de libros que, “por nuestra experiencia, nos parecen muy interesantes sobre el embarazo, el parto, la lactancia y la psicología infantil”.